Artículo dirigido a empresas, gestores de flota e instaladores.
Electrificar una flota no es instalar varios cargadores domésticos en fila. Es un proyecto de energía, con una restricción que decide todo lo demás: la potencia disponible en tu acometida.
Esta es la secuencia que evita los errores caros.
Paso 1: la operativa, antes que el equipo
Antes de mirar cargadores, hay que contestar cuatro preguntas:
- ¿Cuántos vehículos y de qué tipo? Turismos, furgonetas de reparto, vehículos pesados.
- ¿Cuántos kWh consume cada uno al día? Kilómetros × consumo. Ver calcular el consumo real.
- ¿Cuántas horas está parado cada vehículo en la base? Este es el dato decisivo.
- ¿Todos a la vez o por turnos? Una flota que vuelve toda a las 20:00 no es lo mismo que una con rotación.
Con esos cuatro datos sale la energía total diaria y la ventana de carga. Dividiendo lo primero entre lo segundo tienes la potencia mínima que necesitas. No la que te apetece: la que necesitas.
Paso 2: la potencia disponible
Ahora la parte que hunde proyectos: comprobar qué potencia tiene contratada la empresa y cuánta está realmente libre.
Una nave con 40 kW contratados que ya usa 30 en maquinaria y climatización tiene 10 kW para cargar. Con eso no se cargan seis furgonetas.
Las opciones cuando no llega:
- Gestión de carga inteligente. La primera y la más barata: repartir la potencia disponible entre los vehículos a lo largo de la noche, en lugar de que todos carguen a tope a la vez. Es sorprendente cuánto se resuelve solo con esto.
- Ampliación de potencia contratada. Tiene coste fijo mensual todo el año, y puede implicar obra en la acometida.
- Fotovoltaica, si los vehículos están en la base durante el día.
- Almacenamiento para picos, en instalaciones donde la ampliación no es viable.
Paso 3: la gestión de carga es el corazón del proyecto
En una flota, el equipo importa menos que el sistema que lo gobierna. Lo que necesitas:
- Reparto dinámico de potencia entre todos los puntos, respetando el límite de la instalación.
- Identificación de usuario o vehículo, por RFID o app.
- Registro de sesiones: quién, cuándo, cuántos kWh.
- Prioridades: el vehículo que sale primero mañana carga primero.
- Diagnóstico remoto, para no mandar a nadie a mirar por qué un punto está parado.
Y aquí sí es donde OCPP deja de ser una casilla y pasa a ser un requisito: te permite cambiar de plataforma de gestión sin cambiar los cargadores. Ver OCPP: quién lo necesita de verdad.

Paso 4: AC casi siempre, DC solo si la operativa lo exige
La tentación de la carga rápida es fuerte y casi siempre innecesaria.
| Operativa | Solución |
|---|---|
| Vehículos que duermen en base 10-12 h | AC de 7,4 u 11 kW con reparto de potencia |
| Parada de 1-2 h entre servicios | AC de 22 kW, mucho más barato que DC |
| Rotación de menos de 1 h | DC, y con un proyecto detrás |
| Vehículos pesados | DC de alta potencia |
Un equipo trifásico de 22 kW entrega unos 22 kWh en una hora de parada. Para muchas operativas de reparto urbano, eso es más de lo que consume una jornada. Ver cuándo tiene sentido un DC.
Paso 5: la tramitación
En un local de actividad, esto no es un trámite menor:
- La ITC-BT-04 puede obligar a proyecto por potencia instalada en industria, talleres y concesionarios. Y arrastra el conjunto de la instalación, no solo los cargadores.
- Si hay aumento de potencia contratada, es probable que se active esa exigencia.
- Instalación en exterior por encima de 10 kW: proyecto. Y un espacio techado no cuenta como interior.
- Puede requerir inspección por organismo de control.
Ver proyecto o memoria técnica e inspecciones y OCA.
Paso 6: los conductores cargando en su casa
Escenario muy frecuente y que hay que resolver desde el principio: el comercial que se lleva el coche a casa y lo carga allí.
Qué hay que definir:
- Quién paga la instalación del punto de recarga en el domicilio del empleado.
- Cómo se le reembolsa la energía. Para eso hace falta medida fiable: un equipo con registro de consumos, y con medida homologada si se quiere un respaldo sólido.
- Qué pasa cuando el empleado deja la empresa y la instalación se queda en su casa.
El tratamiento fiscal de esos reembolsos y de la instalación depende de la configuración concreta y conviene resolverlo con un asesor antes de desplegarlo, no después.
Errores que se repiten
- Empezar por el cargador. Se empieza por la operativa y la potencia.
- Dimensionar para el pico teórico. No necesitas que los diez vehículos carguen a plena potencia a la vez: necesitas que estén llenos por la mañana.
- Ignorar la ampliación futura. Deja canalización con margen: pasar cable después es lo caro. Ver el valor de una preinstalación.
- Elegir equipos sin OCPP y quedar atado a una plataforma.
- No prever el mantenimiento. En una flota, un punto parado es un vehículo parado. Ver contratos de mantenimiento.
Equipos que encajan en este escenario
- Doble punto con medida homologada: Star Charge Saturn 22 T2S o SMA EV Charger Business 2×22 kW con RFID y OCPP.
- Comercial con gestión: Raedian Gemini 22 kW.
- Uso intensivo y exterior: Ingeteam Fusion Street.
- Carga rápida DC: Raedian Galaxy P60.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos puntos necesito para X vehículos?
Depende de las horas de parada. Si todos duermen doce horas en base, no hace falta un punto por vehículo: con gestión de carga y rotación se cubren más vehículos que puntos.
¿Merece la pena fotovoltaica?
Mucho, si los vehículos están en base durante el día. Si salen al amanecer y vuelven de noche, aporta poco a la recarga directa.
¿Y si empiezo con dos vehículos?
Dimensiona la canalización y el cuadro para el escenario final aunque instales dos puntos ahora. Es la decisión que más dinero ahorra a medio plazo.
¿Necesito medida homologada?
Si vas a imputar consumos a terceros o justificarlos, sí. Para uso interno sin facturación, no es imprescindible.
Conclusión
Un proyecto de flota se decide en dos números: energía diaria total y horas de parada. De ahí sale la potencia, y de la potencia disponible sale todo lo demás. La gestión de carga inteligente resuelve más problemas que ampliar la acometida, y casi siempre la respuesta correcta es corriente alterna con reparto, no carga rápida.