Artículo dirigido a administradores de fincas, comunidades e instaladores.

Los garajes comunitarios de cierto tamaño están sujetos a inspecciones periódicas de su instalación eléctrica, realizadas por un organismo de control autorizado (OCA). Es un trámite que la comunidad conoce y que hasta hace poco no tenía nada que ver con la recarga de vehículos.

Eso ha cambiado. Los puntos de recarga ya aparecen en los informes de inspección, y con defectos.

Qué es una inspección periódica

Una revisión reglamentaria de la instalación eléctrica de un local o edificio, realizada por un organismo independiente con periodicidad establecida. Su resultado es un informe con calificación —favorable, condicionada o negativa— y una relación de defectos.

Los aparcamientos por encima de determinado número de plazas entran dentro de las instalaciones sujetas a este régimen.

Qué se mira ahora en relación con la recarga

Lo que los instaladores están viendo aparecer en los informes:

1. Elementos privativos en la centralización de contadores

El defecto más frecuente con diferencia. Medidores de balanceo, cuadros de protección de un vecino, aparamenta particular colocada en el cuarto de contadores.

No procede: la centralización tiene un uso definido y no admite elementos privativos, que además irían sin protección propia. El cuadro del vecino va en su plaza. Ver el contador no rearma desde casa.

2. Canalizaciones compartidas indebidamente

Ver por dónde puede pasar el cable.

3. Protección mecánica insuficiente

Cableado por debajo de 2,5 metros sin protección, bajadas en zona de paso de vehículos sin tubo de acero, tubos con secciones que se reducen a mitad de recorrido.

4. Protecciones inadecuadas o compartidas

Puntos de recarga colgando de circuitos que no les corresponden, sin diferencial dedicado, sin protección frente a fugas de continua o sin protector de sobretensiones.

Ver qué protecciones necesita un cargador.

5. Instalaciones sin legalizar

Puntos de recarga ejecutados sin certificado registrado, o ampliaciones —un segundo cargador en maestro-esclavo— que nunca se legalizaron.

6. Los requisitos periféricos

Iluminación insuficiente en la zona de recarga, falta de señalización, pasos de forjado sin obturar. Ver los requisitos que se olvidan.

El contraste territorial, sin rodeos

Conviene abordarlo con franqueza porque explica muchas conversaciones incómodas entre vecinos y presupuestos.

El rigor con el que se revisan estas instalaciones no es homogéneo en España. Hay comunidades autónomas y organismos donde el examen es minucioso y no se pasa ni un punto mal; y hay zonas donde la práctica es notablemente más laxa.

Eso genera dos efectos:

La conclusión que se repite en el sector es que lo que más elevaría la calidad media no es más normativa, sino más inspección. Mientras tanto, la responsabilidad de quien firma no depende de que le revisen: el instalador que firma un certificado responde de lo que firma, incluida la responsabilidad civil subsidiaria.

Qué debe hacer una comunidad antes de la inspección

  1. Reunir la documentación de todos los puntos de recarga instalados: certificados registrados de cada uno.
  2. Comprobar que no hay nada privativo en la centralización. Es el defecto más fácil de anticipar.
  3. Revisar los trazados: que ninguno comparta canalización con la línea general y que no haya tubos compartidos entre suministros distintos.
  4. Verificar la protección mecánica de todos los tramos bajos.
  5. Comprobar la iluminación de las zonas con punto de recarga.
  6. Identificar instalaciones sin documentar y regularizarlas antes, no después.

Una revisión previa por un instalador, unas semanas antes de la inspección, cuesta mucho menos que corregir defectos con un informe desfavorable encima de la mesa.

Qué pasa si sale un defecto

Depende de su gravedad:

Y una cuestión que genera conflicto en juntas: si el defecto está en una instalación privativa de un vecino, la corrección le corresponde a él, no a la comunidad. Conviene tenerlo claro antes de que aparezca el informe.

Cómo prevenirlo desde el principio

La mejor forma de no tener problemas en una inspección es que la comunidad fije reglas claras desde la primera instalación:

Ver también cómo comunicar la instalación a la comunidad.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se inspecciona un garaje?

La periodicidad la fija la reglamentación según el tipo de instalación. Tu administrador debería tener el calendario.

¿Me pueden obligar a desmontar mi cargador?

Si la instalación tiene defectos graves, habrá que corregirlos. Corregir no suele significar desmontar: normalmente es reubicar aparamenta, mejorar protección mecánica o regularizar documentación.

¿Y si mi instalación se hizo hace años con otro criterio?

Las instalaciones se revisan conforme a la reglamentación aplicable. Los defectos que afectan a la seguridad hay que corregirlos igualmente.

¿Quién paga la corrección?

Si el defecto está en una instalación privativa, su propietario. Si está en elementos comunes, la comunidad.

Conclusión

Las inspecciones de garaje ya miran los puntos de recarga, y los defectos que salen son siempre los mismos: aparamenta privativa en la centralización, canalizaciones compartidas, protección mecánica insuficiente y falta de documentación. Todos son evitables si la comunidad fija criterios antes de la primera instalación, y todos son mucho más baratos de prevenir que de corregir.

Contacta con Wallbai