Ingeteam es una empresa española de electrónica de potencia con décadas de trayectoria en energía y tracción ferroviaria. Sus puntos de recarga heredan esa cultura: no son productos de consumo, son equipamiento industrial adaptado.
Eso explica su precio y también por qué aparecen donde aparecen.
Los dos modelos
- Ingeteam Fusion Wall 22 kW — wallbox trifásico de pared. 1.499 €
- Ingeteam Fusion Street 22 kW — versión para poste o exterior. 1.699 €
Ambos trifásicos de 22 kW con conector Tipo 2.
Qué aporta un equipo de este tipo
Robustez pensada para uso semipúblico
La diferencia entre un cargador doméstico y uno como este no se ve en la ficha: se ve a los cinco años. Estos equipos están diseñados para instalaciones con muchos ciclos, exposición a la intemperie y usuarios que no son el propietario.
La versión Street está pensada específicamente para ubicaciones exteriores, sobre poste o en zonas de paso, donde un equipo doméstico no aguantaría igual.
Fabricación nacional
En un mercado donde varias marcas han desaparecido dejando cargadores huérfanos, tener detrás a un fabricante español consolidado con servicio técnico propio es un argumento real. Ver qué pasa si el fabricante de tu cargador cierra.
Orientación a instalaciones gestionadas
Es equipamiento pensado para escenarios donde hay que identificar usuarios, repartir potencia entre varios puntos y llevar un registro. Ver cómo cobrar la recarga y OCPP.
Lo que hay que tener en cuenta
- El precio. Está muy por encima de la gama doméstica, y con razón: no compite en el mismo mercado.
- Los 22 kW. Solo se aprovechan con suministro trifásico y con un coche que los admita en corriente alterna, lo que es poco frecuente. En una vivienda monofásica no tiene sentido. Ver qué potencia necesitas.
- Las protecciones van aparte, como corresponde a un equipo profesional que se integra en un cuadro dimensionado para el conjunto.
- Instalación profesional obligada. No es un equipo para una instalación improvisada.
Para quién sí
- Empresas con flota o con recarga para empleados.
- Hoteles, restaurantes y comercios que ofrecen recarga a clientes. Ver cargadores para negocios.
- Comunidades grandes con instalación colectiva gestionada.
- Ubicaciones exteriores expuestas, donde la versión Street está en su terreno.
- Administraciones y proyectos donde se valora la fabricación nacional y el soporte a largo plazo.
Para quién no
- Un garaje privado con un coche. Es como comprar una furgoneta industrial para ir a la compra. Ahí encajan mejor un V2C Trydan con protecciones o un Fox ESS L07.
- Vivienda monofásica. No podrás usar la potencia por la que pagas.
Cómo se compara con otras opciones profesionales
| Equipo | Puntos | Precio | Perfil |
|---|---|---|---|
| Ingeteam Fusion Wall | 1 | 1.499 € | Pared, uso exigente |
| Ingeteam Fusion Street | 1 | 1.699 € | Exterior, poste |
| SMA EV Charger Business | 2 | 2.249 € | Doble punto con RFID y OCPP |
| Star Charge Saturn 22 T2S | 2 | 1.849 € | Doble punto con MID |
| Raedian Gemini 22 | 1 | 3.259 € | Comercial con MID |
Si necesitas dos puntos de carga, un equipo doble suele salir mejor que dos simples.
Preguntas frecuentes
¿Puedo instalarlo en mi casa?
Técnicamente sí, si tienes suministro trifásico. La pregunta es si tiene sentido: para uso doméstico hay equipos que hacen lo mismo por un tercio del precio.
¿Qué diferencia hay entre Wall y Street?
Fundamentalmente la ubicación prevista: pared frente a instalación exterior sobre poste. La Street está preparada para condiciones más exigentes.
¿Tiene OCPP?
Es un equipo orientado a instalaciones gestionadas; confirma la versión soportada con el fabricante si tu proyecto necesita conectarse a una plataforma concreta.
¿Cuánto dura un equipo así?
Están diseñados para ciclos de vida largos en uso intensivo. Como en cualquier instalación, la duración también depende de que el montaje y el mantenimiento sean correctos: ver mantenimiento del cargador.
Conclusión
Ingeteam no compite en el mercado doméstico y no pretende hacerlo. Sus Fusion Wall y Fusion Street son la opción para instalaciones profesionales donde el equipo va a trabajar mucho, a veces a la intemperie, y donde tener detrás a un fabricante español con soporte propio vale lo que cuesta.