Artículo técnico dirigido a instaladores y a usuarios con conocimientos eléctricos.
Cuando un coche no carga y el cargador no da un mensaje útil, la lista de sospechosos es larga. Pero hay uno que encabeza el ranking con diferencia y que casi nunca se mira primero: la toma de tierra.
Es un elemento invisible, que no da síntomas en el resto de la casa y que un multímetro básico no evalúa correctamente. Y sin embargo, el vehículo la comprueba antes de aceptar una sola sesión de carga.
Por qué el coche mira la tierra
En el protocolo de recarga en modo 3, antes de cerrar el contactor el vehículo verifica la instalación. Una de las comprobaciones es la existencia y la referencia de la tierra a través del piloto de control.
Si la tierra no está, o si su referencia no es la esperada, el coche simplemente no inicia la carga. No da un error descriptivo: da «error de carga» o parpadea, que es lo que hace pensar en un cargador averiado.
Este es también el motivo de una prueba de diagnóstico muy útil: si el coche carga con el cargador ocasional en una toma normal pero no con el punto de recarga, la comunicación del vehículo funciona y hay que mirar la instalación del punto.
Los cuatro problemas de tierra más frecuentes
1. Valor de resistencia demasiado alto
La tierra existe, pero su resistencia es elevada. Ocurre en terrenos secos, rocosos o arenosos, en instalaciones antiguas donde la pica lleva décadas oxidándose, y en zonas donde nunca se ha vuelto a medir desde la construcción.
Un valor alto no impide que la casa funcione: la nevera y las luces van igual. Solo se manifiesta cuando algo la exige de verdad.
2. Continuidad interrumpida en el recorrido
La tierra llega perfectamente al cuadro y no llega al conector del cargador. Un empalme mal hecho, un borne flojo, un conductor de protección que se olvidó en una caja de derivación. En tiradas largas con varias cajas de paso es más común de lo que debería.
Es la comprobación más básica de la verificación y la que más fallos revela: continuidad desde la pica hasta el pin de tierra del conector, no hasta el cuadro.
3. Tierras separadas que conviven
En instalaciones ampliadas a lo largo del tiempo aparecen a veces dos sistemas de puesta a tierra distintos. Entre ellos puede existir una diferencia de potencial, y eso produce comportamientos erráticos difíciles de diagnosticar.
4. Garajes comunitarios con tierra deficiente
Escenario clásico: el garaje tiene su propia tierra, hecha hace treinta años, que nunca se ha medido. El punto de recarga es el primer aparato que la exige. Y aparece el problema.
Cómo se comprueba de verdad
Un multímetro no mide una toma de tierra. Lo que hace falta:
- Medida de la resistencia de puesta a tierra con telurómetro, o con un comprobador de instalaciones que incorpore la función. Es la medida que da el valor real.
- Continuidad del conductor de protección desde el origen hasta el pin de tierra del conector Tipo 2, no hasta el cuadro.
- Verificación con simulador EVSE del comportamiento del equipo ante un fallo de tierra simulado: el punto de recarga debe reaccionar. Lo detallamos en verificación de un punto de recarga.
- Medida de tensión entre neutro y tierra. Un valor apreciable señala un problema en el sistema.
Un apunte sobre valores: el valor máximo admisible de resistencia de tierra no es un número universal; depende del esquema de la instalación y de la sensibilidad del diferencial que la protege. La lectura correcta es la que hace quien firma el certificado con los datos de esa instalación, no una cifra copiada de internet.
Qué hacer si la tierra es deficiente
Por orden, de menos a más invasivo:
- Revisar antes de excavar. Muchas «tierras malas» son en realidad una conexión oxidada en la arqueta o un borne flojo. Es lo primero que hay que abrir.
- Mejorar la pica existente: sustituirla, aumentar su longitud o mejorar el terreno circundante.
- Añadir picas en paralelo, separadas entre sí lo suficiente para que no se solapen sus zonas de influencia.
- Anillo o malla de tierra en instalaciones donde no se alcanzan valores aceptables con picas.
- En comunidades: es una mejora del elemento común y beneficia a todo el edificio, no solo a quien instala el cargador. Merece la pena plantearlo así en la junta.
Lo que nunca hay que hacer
- Puentear tierra y neutro en el cargador o en el cuadro para «resolver» el problema. Puede hacer que el coche cargue, y es exactamente por eso que resulta tentador. Elimina la protección de las personas y crea un riesgo grave.
- Aumentar la sensibilidad del diferencial para compensar una tierra mala sin corregir la tierra.
- Dar por buena la tierra porque «siempre ha funcionado». Nunca se le había pedido nada.
Síntomas que apuntan a la tierra
- El coche no inicia la carga, sin mensaje útil, pero sí carga en otros puntos.
- El diferencial salta de forma aparentemente aleatoria, sobre todo en días húmedos.
- Un vehículo carga y otro no, en el mismo punto.
- El equipo pasa al estado de carga y vuelve atrás repetidamente.
- Hay tensión medible entre las carcasas metálicas y el suelo.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que medir la tierra?
En instalaciones sometidas a inspección periódica, la periodicidad la marca esa inspección. En una vivienda, medirla al instalar el punto de recarga y volver a comprobarla en las revisiones posteriores es una práctica sensata. El terreno cambia con la sequía y la humedad.
Mi instalador dice que la tierra está bien pero no la ha medido. ¿Es normal?
No debería serlo. La medida de tierra es una de las verificaciones previas a la emisión del certificado. Si no se ha hecho, es razonable pedirla.
¿Puede una tierra mala dañar el coche?
El vehículo está diseñado para no cargar si la instalación no cumple, así que lo normal es que se proteja negándose a cargar. El riesgo real de una tierra deficiente es para las personas, no para el coche.
Conclusión
Antes de cambiar un cargador, mide la tierra. Es la comprobación más barata, la que más averías «imposibles» resuelve y la que más veces se salta. Y en un garaje comunitario, es además una mejora que beneficia a todo el edificio, no solo al vecino que quería cargar su coche.