Artículo técnico dirigido a instaladores.
En una instalación de recarga hay dos cables que importan. Del de potencia se habla mucho: sección, caída de tensión, protecciones. Del de datos no habla casi nadie, y sin embargo es el responsable de una parte importante de las llamadas de postventa.
Es el cable que lleva la lectura del sistema de medida hasta el cargador, o el que comunica dos equipos en maestro-esclavo. Si va mal, el balanceo da lecturas erráticas, el cargador limita sin motivo, o directamente no funciona.
Qué cable hay que usar
La mayoría de sistemas de medida y de comunicación entre cargadores utilizan RS-485 o buses similares. El cable adecuado es:
- FTP o STP categoría 6, es decir, par trenzado apantallado. No UTP sin pantalla.
- La malla conectada a tierra, y conectada en un solo extremo para evitar bucles de masa. Este detalle es el que más veces se hace mal.
- Un par por cada dispositivo de medida. Si la instalación lleva medida de red y medida de fotovoltaica, hacen falta dos pares distintos: uno por medidor. No hay interferencia entre pares del mismo cable.
Un cable de audio o un par cualquiera «que ya estaba ahí» funciona a veces, en tiradas cortas y en instalaciones limpias. En cuanto la distancia crece o hay ruido eléctrico, deja de funcionar de forma intermitente, que es la peor clase de fallo.
Hasta dónde llega
Aquí hay una diferencia notable entre fabricantes, y conviene conocerla antes de vender una instalación:
- Hay equipos cuyo fabricante confirma hasta 400 metros de bus, y en los que se han hecho pruebas satisfactorias en el entorno de los 500 metros. En la práctica el límite lo pone antes la logística que la electrónica: las bobinas comerciales de cable de datos son de unos 305 metros.
- Otros equipos dan lecturas de consumo poco fiables a partir de unos 75 metros si el cable no es de calidad. Con el mismo protocolo y la misma tirada, un fabricante funciona y otro no.
La conclusión práctica: la distancia máxima del bus es una especificación del fabricante, no del protocolo. Antes de comprometerte con un garaje de 150 metros, confírmalo por escrito con el servicio técnico.
La resistencia de terminación
En buses RS-485, el extremo de la línea necesita una resistencia de terminación de 120 Ω para evitar reflexiones de señal. Muchos equipos la llevan incorporada y se activa con un microinterruptor o un puente; otros exigen colocarla físicamente.
Sin terminación, un bus corto puede funcionar perfectamente y uno largo empieza a dar errores esporádicos. Es una de las causas más habituales de «funciona pero a veces falla».
Merece la pena repasar también la posición de los microinterruptores del equipo. En algunos cargadores, un micro que selecciona entre RS-485 y otro protocolo hace que el medidor no se detecte aunque esté bien cableado, y el síntoma es que la app no muestra ni kW ni kWh aunque el coche cargue.
Por dónde puede ir el cable de datos
Un error frecuente: meter el cable de datos en el mismo tubo que el de potencia porque «ya que abrimos». Los circuitos de señal y los de potencia no deben compartir canalización; el campo generado por 32 A induce ruido en el par de datos.
Si no hay más remedio que llevarlos juntos por una bandeja, conviene:
- Mantener separación física entre ellos.
- Usar cable apantallado con la malla bien rematada.
- Evitar recorridos paralelos largos.
Y aplican las mismas reglas de trazado que al cable de potencia: nada por la canalización de la línea general del edificio. Lo detallamos en el trazado del cable en un garaje comunitario.
Cuando no se puede pasar cable: comunicación por otras vías
No siempre hay canalización disponible entre el cuadro y el cargador. Alternativas:
Adaptadores PLC
Llevan la red por el propio cableado eléctrico. Es la solución más usada en garajes comunitarios cuando el equipo se comunica por red en lugar de por bus. Consideraciones:
- Los modelos de gama alta funcionan notablemente mejor que los básicos en instalaciones con ruido.
- Hay que contar con el espacio: un adaptador PLC no cabe dentro de cualquier cuadro compacto.
- Política sensata: si el PLC lo compra el cliente, sigue siendo el instalador quien recibe la llamada si no funciona. Conviene acordar de antemano qué pasa en ese caso.
Comunicación por wifi o por red local
Algunos sistemas modernos permiten que el cargador hable con el inversor fotovoltaico o con el medidor por la red local, indicando la dirección IP, en lugar de por RS-485. Cuando está disponible, ahorra pasar cable. Requiere que ambos equipos estén en la misma red y que esa red sea estable, lo que en un sótano no es evidente: ver wifi en el garaje.
Medida inalámbrica
Algunos sistemas de medida transmiten sin cable al cargador. Cómodo, pero el alcance en un garaje con estructura de hormigón y armaduras metálicas es mucho menor que el declarado. Conviene probarlo en el sitio antes de venderlo.
Diagnóstico rápido cuando el balanceo va mal
- ¿Lee algo el cargador? Si no lee nada, es cableado, terminación o configuración del puerto. Si lee valores extraños, es colocación del sensor.
- Sentido de la pinza. Lecturas negativas o inversas apuntan directamente aquí.
- Qué está midiendo. El sensor debe leer el total de la instalación, no un circuito. Es el error que deja al equipo permanentemente limitado.
- Terminación de 120 Ω presente y en el extremo correcto.
- Malla conectada a tierra en un solo extremo.
- Longitud real del bus frente a la especificación del fabricante.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar un cable de red que ya estaba instalado?
Si es categoría 6 apantallado y el recorrido no comparte tubo con potencia, sí. Comprueba antes la continuidad de los pares y remata bien la malla.
¿Cuántos pares necesito?
Uno por dispositivo que hable por el bus. Con un solo medidor, un par. Con medida de red y de fotovoltaica, dos.
El bus funciona bien pero de vez en cuando falla. ¿Qué miro?
Terminación, malla y longitud, por ese orden. Los fallos intermitentes casi siempre son de integridad de señal, no de configuración.
Conclusión
El cable de datos es barato y decide si el balanceo funciona. Cable apantallado de categoría 6, malla a tierra en un extremo, un par por medidor, terminación de 120 Ω y la longitud confirmada con el fabricante. Cinco puntos que se resuelven en el momento del montaje y que ahorran visitas durante años.