7,4, 11 o 22 kW: qué potencia de cargador necesitas realmente

Es la primera cifra que mira todo el mundo al comparar cargadores, y la que más veces lleva a comprar de más. La intuición dice que más potencia es mejor. La realidad es que en la mayoría de casas españolas, la potencia del cargador no es lo que decide cuánto tarda tu coche en cargar. Hay tres topes distintos y el que manda es siempre el más bajo de los tres. Los tres topes Tope 1: tu suministro eléctrico Si tu vivienda es monofásica —la inmensa mayoría en España— el máximo físico son 7,4 kW (32 A a 230 V). Da igual el cargador que compres: no hay más. Si es trifásica, puedes llegar a 11 kW (16 A por fase) o 22 kW (32 A por fase). Tope 2: tu potencia contratada Aunque el suministro admita 22 kW, no puedes consumir más de lo contratado. Con 5,75 kW contratados, un cargador de 22 kW funcionará como uno de 5 kW en el mejor de los casos. Ver qué potencia contratada necesito. Tope 3: el cargador de a bordo del coche El que casi nadie mira. El cargador está dentro del vehículo, y su capacidad en corriente alterna es la que es. Muchos coches admiten 7,4 kW monofásicos u 11 kW trifásicos; muy pocos admiten 22 kW en alterna. Poner un cargador de 22 kW a un coche que admite 11 no acelera nada. Es como poner una manguera de bombero en un grifo doméstico. La tabla que resuelve la decisión Tu situación Cargador recomendado Por qué Vivienda monofásica (la mayoría) 7,4 kW Es el máximo posible. Más potencia no se puede usar. Trifásica y coche que admite 11 kW 11 kW Aprovechas todo lo que da el coche. Trifásica y coche que admite 22 kW en AC 22 kW Caso poco frecuente, pero existe. Trifásica, coche de 11 kW, pero dos vehículos 22 kW con reparto El equipo reparte entre dos coches. Híbrido enchufable 7,4 kW Sobra, pero deja margen para el coche siguiente. Cuánto tiempo ganas de verdad Para una batería de 60 kWh, cargando de vacío a lleno: 7,4 kW: unas 8 horas. 11 kW: unas 5 horas y media. 22 kW: unas 2 horas y 45 minutos. Ahora la pregunta importante: ¿tu coche está enchufado menos de ocho horas por la noche? Si la respuesta es no, los 11 o los 22 kW no te ahorran nada. El coche está lleno a las 6 de la mañana en los tres casos. La potencia alta empieza a tener sentido cuando el tiempo de conexión es corto: un negocio con rotación de clientes, una flota que carga entre turnos, un coche que solo puedes enchufar tres horas. Lo que sí compra la potencia extra Para ser justos, hay tres ventajas reales de un equipo trifásico aunque no aproveches toda su potencia: Menos sección de cable para la misma potencia, porque la corriente se reparte entre tres fases. En tiradas muy largas esto puede ahorrar dinero de verdad. Ver 6, 10 o 16 mm². Reparto de carga entre fases, que equilibra mejor la instalación. Margen para el futuro: un segundo coche, un cambio de vehículo. El error más caro Comprar un cargador de 22 kW en una vivienda monofásica. El equipo funcionará —en monofásico, a 7,4 kW— pero habrás pagado por una capacidad que la instalación no puede entregar y que solo se aprovecharía cambiando el tipo de suministro. Un caso distinto y legítimo: comprar trifásico porque hay un plan concreto de pasar a suministro trifásico. Ahí sí tiene sentido. Qué instalar en cada caso Monofásica, 7,4 kW: V2C Trydan 7,4 kW con protecciones — protecciones integradas, sin cuadro aparte. Fox ESS L07 7,3 kW — la opción más ajustada de precio. Trifásica, 11 kW: Fox ESS L011 11 kW con cable y Wi-Fi. Star Charge Artemis Basic 11 kW con cable de 5 m. Trifásica, 22 kW: V2C Trydan 22 kW. Raedian NEO 22 kW con cable de 5 m y RFID. Preguntas frecuentes ¿Puedo instalar un cargador de más potencia y limitarlo? Sí, y es lo que se hace habitualmente. Un equipo de 7,4 kW limitado a 16 A funciona perfectamente. Lo que no puedes es superar el límite físico de tu suministro. ¿Cómo sé cuánto admite mi coche en alterna? En la ficha técnica, apartado de carga en corriente alterna. Suele aparecer como «potencia máxima de carga AC» o «cargador de a bordo». ¿Puedo pasar mi vivienda a trifásica? Es una gestión con la distribuidora, y depende de la infraestructura de tu calle y de tu instalación interior. Puede implicar coste y obra. Merece la pena pedir presupuesto antes de comprar un equipo trifásico. ¿Y si tengo placas solares? La potencia del cargador tampoco es el factor limitante ahí: lo que manda es cuánto excedente produces. Ver cargar con excedentes solares. Conclusión Si tu casa es monofásica, tu cargador es de 7,4 kW y no hay más que hablar. Si es trifásica, mira lo que admite tu coche en alterna antes de decidir entre 11 y 22 kW. Y en cualquier caso, con una noche entera de conexión, la diferencia de tiempo entre unos y otros es irrelevante para el uso diario.
¿Monofásico, trifásico o doble manguera? Cómo elegir bien la configuración de tu cargador

Es una de las primeras decisiones al comprar un punto de recarga y una de las que más veces se toma mal: ¿cojo el monofásico de 7,4 kW o el trifásico de 11 kW? Y si en casa hay dos coches eléctricos, ¿un cargador con dos mangueras o dos cargadores? La respuesta corta es que casi todo el mundo en España necesita un monofásico. La respuesta larga depende de tres cosas: tu suministro, tu coche y tus hábitos. Primero: qué tienes contratado La mayoría de viviendas españolas tienen suministro monofásico, con potencias contratadas típicas de entre 3,45 y 5,75 kW. En ese escenario, un cargador trifásico no aporta absolutamente nada: no tienes tres fases que darle. El suministro trifásico es habitual en chalets, en viviendas con potencias altas y en algunas zonas concretas. Si no sabes qué tienes, míralo en la factura o en el cuadro: si de la entrada salen tres conductores de fase más neutro, es trifásico. El caso raro: instalaciones bifásicas Existe un tercer escenario poco común pero real: instalaciones bifásicas de 230 V entre fases, sin neutro. Aparecen sobre todo en zonas rurales y en instalaciones antiguas. Aquí hay que ser cuidadoso por dos motivos. Primero, no todos los cargadores están preparados; algunos fabricantes tienen referencias específicas para bifásica, incluidas las de los kits de protecciones. Segundo, y más importante, hay modelos de coche que directamente no cargan sin neutro: los Renault Zoe son el ejemplo clásico, y algún modelo antiguo comparte esa exigencia. Si tu instalación es bifásica, comprueba la compatibilidad de tu coche antes de comprar nada. Es un caso en el que una llamada previa ahorra una devolución. Segundo: qué admite tu coche Este es el dato que más se pasa por alto. Por muy potente que sea tu cargador, la carga en corriente alterna la limita el cargador de a bordo del vehículo, que es un componente interno del coche. Panorama habitual: Muchos modelos tienen un cargador de a bordo de 7,4 kW monofásico. Con ellos, un cargador trifásico de 11 kW no carga más rápido: el coche sigue aceptando 7,4 kW. Otros admiten 11 kW trifásicos, y algunos 22 kW. Ahí sí se nota la diferencia, siempre que tengas el suministro para alimentarlo. Algunos utilitarios se quedan en 3,7 kW. Búscalo en la ficha de tu coche como «cargador de a bordo» o «potencia máxima en AC». Es el techo real de tu carga en casa, y no lo cambia ningún cargador que compres. Si quieres traducirlo a horas, tienes los números en nuestra guía de cuánto tarda en cargar un coche eléctrico. Tercero: cuántas horas está el coche enchufado El cálculo que casi nadie hace, y el que resuelve la duda en el 90 % de los casos. Un cargador monofásico de 7,4 kW aporta del orden de 40-45 km de autonomía por hora de carga. En una noche de diez horas enchufado, son 400 km largos. La mayoría de conductores hacen entre 30 y 60 km diarios. Dicho de otra forma: si el coche duerme en casa, con 7,4 kW vas sobrado. La potencia extra solo se aprovecha si haces muchos kilómetros diarios, si el coche está poco tiempo enchufado o si compartes el punto entre varios vehículos. Entonces, ¿cuándo interesa el trifásico? Tiene sentido si se cumplen a la vez estas condiciones: Tienes suministro trifásico real. Tu coche admite 11 kW o más en corriente alterna. Necesitas cargar rápido porque haces muchos kilómetros o el coche está poco tiempo parado. Si falla cualquiera de las tres, el monofásico es la opción correcta y más barata. Y ojo con un error frecuente: montar un cargador trifásico en una instalación monofásica. Muchos modelos lo admiten conectando fase y neutro y fijando el limitador de potencia, pero hay que configurarlo correctamente, y esa configuración mal hecha es fuente de averías extrañas en las que el coche intenta cargar y no arranca. Un extra interesante: la carga mixta Algunos equipos trifásicos incorporan una función que cambia automáticamente a carga monofásica cuando la potencia trifásica disponible es baja. Es muy útil en instalaciones justas: en lugar de detener la carga porque no llega a la mínima en las tres fases, sigue cargando por una sola. No todos los fabricantes lo tienen, y es una función a preguntar si tu instalación va apurada. Dos coches en casa: ¿doble manguera o dos cargadores? Cada vez es una consulta más habitual, y hay tres soluciones válidas. Un cargador con dos mangueras Un solo equipo con dos cables. Ventajas: una sola instalación, un solo punto en la pared, precio total más contenido. Inconveniente principal: normalmente reparte la potencia entre los dos coches, no la duplica. Si el equipo es de 7,4 kW y cargan dos coches a la vez, van a unos 3,7 kW cada uno. Para dos vehículos que duermen en casa toda la noche, es más que suficiente. Dos cargadores independientes agrupados Dos equipos que se comunican entre sí para repartirse una potencia común. Más caro, pero más flexible: cada plaza tiene su punto, y si un equipo falla el otro sigue funcionando. Es la solución habitual cuando las plazas están separadas. Comprueba antes que el modelo elegido admite agrupación: no todos lo hacen, y algunos requieren accesorios específicos. Un solo cargador y turnarse Poco glamuroso, pero para muchas familias es la respuesta correcta. Si uno de los coches hace 20 km al día, no necesita cargar todas las noches. Antes de duplicar la instalación, merece la pena hacer la cuenta de kilómetros reales. La longitud de la manguera: decide antes de comprar Un detalle práctico que condiciona más de lo que parece. La manguera estándar suele ser de 5 metros y la opción larga de 7 u 8. Antes de elegir, comprueba: En qué lado del coche está la toma de carga (no todos la llevan igual). Cómo vas a aparcar habitualmente, de frente o marcha atrás. Si el cable tendrá que rodear el coche o pasar por encima de una zona de