Batería doméstica o cargar el coche con excedentes: qué compensa más

Cargador SMA EV Charger 22 kW trifásico con conector Tipo 2 para carga solar

Tienes placas solares, viertes excedentes a la red por poco dinero y te planteas qué hacer con ellos. Las dos opciones sobre la mesa: instalar una batería doméstica o comprar un coche eléctrico y cargarlo con ese sobrante. No son la misma cosa y no resuelven el mismo problema. Vale la pena entender qué hace cada una antes de invertir. La diferencia de fondo Batería doméstica Coche eléctrico Capacidad típica 5-15 kWh 40-80 kWh ¿Está siempre disponible? Sí Solo cuando está aparcado y enchufado ¿Alimenta la casa de noche? Sí No, salvo instalación bidireccional ¿Ya lo tienes? Es una compra nueva Si tienes coche eléctrico, sí Coste por kWh de capacidad Alto Cero adicional La observación clave: un coche eléctrico tiene entre cuatro y diez veces la capacidad de una batería doméstica típica, y si ya lo tienes, esa capacidad no cuesta nada extra. Cuándo gana cargar el coche Si el coche pasa el día en casa. Teletrabajo, jubilación, segundo vehículo, o simplemente un coche que se usa por las tardes. Es el escenario donde la carga solar es imbatible. Si haces bastantes kilómetros. Cada kWh solar que metes al coche sustituye a un kWh comprado de red o —comparado con un térmico— a combustible mucho más caro. Si ya tienes el coche. Solo necesitas un cargador que module y un sistema de medida. Es una inversión pequeña comparada con una batería. Si tu excedente es grande. Una batería de 10 kWh se llena y deja de absorber; un coche sigue tragando. Cuándo gana la batería doméstica Si el coche no está durante las horas de sol. De 8 a 18 h en el trabajo significa perderse exactamente las mejores horas. La batería no tiene ese problema. Si tu consumo nocturno es alto. La batería alimenta la casa cuando no hay sol; el coche no. Si quieres respaldo ante cortes de luz. Algunas configuraciones de batería permiten mantener la casa con suministro. Un coche convencional, no. Si no tienes coche eléctrico ni planeas tenerlo. La respuesta que da casi todo el mundo: las dos En la práctica, las instalaciones que mejor aprovechan la fotovoltaica combinan ambas con un orden de prioridades configurable: Primero, el consumo instantáneo de la casa. Luego, la batería doméstica hasta un nivel determinado. Después, el coche con lo que sobre. Y solo lo que quede, a la red. Ese orden se puede alterar según el día: si mañana hay viaje largo, el coche pasa a primera prioridad. El factor que decide de verdad: las horas enchufado Si tienes que quedarte con un solo dato, es este. Cuenta cuántas horas de luz solar tu coche está aparcado en casa y enchufado, en una semana normal. Más de 20 horas semanales de sol con el coche enchufado: la carga solar del coche va a rendir mucho. Empieza por ahí. Menos de 10 horas: el coche no va a absorber gran cosa. Si el objetivo es aprovechar excedentes, la batería tiene más sentido. Un truco que mucha gente pasa por alto: enchufar el coche los fines de semana. Aunque entre semana se lo lleve, sábado y domingo son dos días completos de sol que pueden llenar la batería del vehículo entera. Lo que hace falta para cargar con excedentes Menos de lo que la gente cree: Un cargador con función de carga solar, que module la potencia. Un sistema de medida: integración con el inversor o una pinza fotovoltaica. Ojo con el mínimo de 6 A, que en trifásico son unos 4,1 kW: ver cargar con placas solares sin batería. Si el cargador y el inversor son de marcas distintas, hay solución: ver cómo hacer que se entiendan. Y el escenario del futuro: la carga bidireccional La combinación ideal sería usar la batería del coche para alimentar la casa por la noche, con lo que no harían falta las dos cosas. Esa tecnología existe, pero su despliegue real todavía es limitado y depende del coche, del equipo y del marco regulatorio. Lo tratamos en V2G y V2H. Preguntas frecuentes ¿Cargar el coche con excedentes desgasta la batería del coche? Cargar a potencias bajas en corriente alterna es de lo más suave que se le puede hacer a una batería. Es mucho menos exigente que la carga rápida en ruta. ¿Puedo poner batería doméstica después? Sí, en la mayoría de instalaciones. Conviene confirmar que tu inversor la admite o si haría falta un equipo adicional. ¿Compensa una batería solo para cargar el coche de noche? Rara vez: estarías pagando por almacenar energía dos veces (batería y coche) con las pérdidas de cada paso. Es más eficiente cargar el coche directamente cuando hay sol. ¿Y si mi tarifa compensa bien los excedentes? Entonces la urgencia baja, aunque la compensación por excedentes casi siempre es inferior al precio de compra. Compara las dos cifras en tu factura: la diferencia es lo que ganas autoconsumiendo. Conclusión Si tu coche pasa horas de sol aparcado en casa, cargarlo con excedentes es la forma más barata de aprovechar tu fotovoltaica, porque la capacidad de almacenamiento ya la has pagado al comprar el coche. Si el coche se va todo el día, la batería doméstica cubre un hueco que el coche no puede cubrir. Cuenta tus horas enchufado antes de decidir.

Cargador e inversor de marcas distintas: cómo hacer que se entiendan para cargar con excedentes

Pinza fotovoltaica extra Policharger con activación solar

El escenario ideal es tener el cargador y el inversor del mismo fabricante: se entienden de fábrica y la carga con excedentes funciona sin más. El escenario real es que la mayoría de gente pone las placas primero y el coche eléctrico dos años después, con lo que acaba con dos marcas distintas. La buena noticia: casi siempre se puede resolver. Estas son las vías, de la más limpia a la más artesanal. Vía 1: el cargador habla directamente con el inversor Muchos fabricantes de cargadores han desarrollado integraciones con los inversores más extendidos. El cargador se conecta al inversor y lee de él la producción y el consumo en tiempo real. Las formas habituales de conexión: RS-485 (Modbus). Un cable de datos entre inversor y cargador. Es la conexión más robusta. Requiere cable apantallado, resistencia de terminación y respetar la distancia máxima: ver cable de datos y distancias. Por red local, indicando la IP del inversor. Cada vez más habitual. Ambos equipos tienen que estar en la misma red, y esa red tiene que ser estable, lo que en un sótano no es evidente: ver wifi en el garaje. Mediante un accesorio del fabricante del inversor (dongle o módulo de comunicación) que expone los datos. Antes de comprar nada, pregunta esto al fabricante del cargador: «¿tenéis integración con el inversor modelo X, y qué versiones de firmware necesito en cada lado?». La respuesta te ahorrará semanas. Vía 2: medida independiente con pinza fotovoltaica Es la solución universal y la que funciona con cualquier combinación de marcas: no preguntar al inversor, sino medir directamente. Se instala una pinza amperimétrica adicional en la salida del inversor, de forma que el cargador conoce por su cuenta cuánto se está produciendo. Combinada con la pinza que ya mide el consumo de la vivienda, el equipo puede calcular el excedente sin hablar con nadie. Ventajas: Funciona con cualquier inversor, incluso antiguo o sin comunicaciones. No depende de firmware ni de contraseñas de instalador. No se rompe cuando el fabricante del inversor cambia su protocolo. Es un accesorio relativamente económico: por ejemplo, la pinza fotovoltaica de Policharger resuelve exactamente esto. El detalle de las instalaciones trifásicas Aquí hay un punto técnico que genera confusión. En una instalación trifásica con fotovoltaica trifásica, algunos sistemas necesitan una pinza por fase para la producción y otros resuelven con una sola pinza, porque el inversor trifásico produce lo mismo en las tres fases y los excedentes se compensan entre ellas. Es un dato del fabricante, no una regla general. Confírmalo antes de pedir material: la diferencia entre pedir una pinza o cinco. Vía 3: contraseñas y configuraciones del inversor Un obstáculo práctico que aparece con frecuencia: para activar la comunicación en el inversor hace falta entrar como instalador, y esa contraseña la tiene la empresa que montó las placas, no el propietario. Opciones cuando eso pasa: Pedirla a la empresa instaladora. Suelen darla sin problema. Algunos fabricantes permiten un reseteo y una nueva puesta en marcha en modo local. Algunos inversores tienen contraseñas de instalador por defecto documentadas en su manual. Y un aviso: en algunos equipos, actualizar el firmware del inversor exige que todo el conjunto esté actualizado —inversor, módulo de comunicaciones y batería si la hay—. Es un proceso largo que conviene planificar, no improvisar una tarde. Vía 4: automatización externa Para instalaciones donde ninguna de las anteriores funciona, o para quien quiere control total, existe la opción de usar un sistema domótico como intermediario: lee los datos del inversor por su integración y le dice al cargador qué potencia usar. Es la vía más flexible y la que requiere más conocimientos. Lo tratamos en Home Assistant y tu punto de recarga. Qué comprobar antes de decidir Marca y modelo exacto de tu inversor, y si tiene módulo de comunicaciones. Si tu cargador (o el que vas a comprar) tiene integración con ese inversor concreto. Si admite pinza fotovoltaica como alternativa. Cuántas pinzas hacen falta en tu configuración. Si tienes acceso de instalador al inversor o puedes conseguirlo. Si hay red estable en el punto donde va el cargador. Preguntas frecuentes ¿Merece la pena cambiar el cargador para que sea de la misma marca que el inversor? Rara vez. Antes de eso, prueba la vía de la pinza fotovoltaica: es mucho más barata y funciona con cualquier combinación. ¿Y cambiar el inversor? Casi nunca tiene sentido solo por esto. Un inversor es una inversión mucho mayor que un cargador o una pinza. ¿Funciona con microinversores? Con medida por pinza, sí: la pinza mide lo que llega, venga de donde venga. Con integración directa depende del fabricante. ¿Puedo cargar con excedentes si mi instalación tiene batería? Sí, y lo habitual es configurar prioridades: primero el consumo de la casa, luego la batería y por último el coche, o el orden que prefieras. Ver cargar con placas solares sin batería. Conclusión Que cargador e inversor sean de marcas distintas no impide cargar con excedentes. La vía más robusta y universal es medir por tu cuenta con una pinza fotovoltaica, porque no depende de firmwares, protocolos ni contraseñas que puedan cambiar mañana. Y si existe integración directa entre tus dos equipos, confirma las versiones de firmware necesarias antes de comprar.

Cargar con placas solares sin batería: cómo funciona de verdad

Cargador V2C Trydan monofásico para coche eléctrico

Mucha gente descarta la carga solar del coche porque no tiene batería en su instalación fotovoltaica. Es un malentendido bastante extendido: para cargar el coche con excedentes no hace falta batería. De hecho, el coche es la batería. Lo que sí hace falta es que el sistema sepa cuánto sobra en cada momento. La idea de fondo Una instalación fotovoltaica sin batería produce durante el día. Esa producción se consume en la casa, y lo que sobra se vierte a la red a cambio de una compensación en la factura que, en la mayoría de tarifas, es bastante inferior a lo que pagas por comprar esa misma energía. Cargar el coche con ese excedente cambia la ecuación: en lugar de vender barato, te lo autoconsumes. Y como un coche eléctrico tiene una batería enorme comparada con cualquier batería doméstica, la capacidad de absorber excedentes es prácticamente ilimitada. Un coche con 60 kWh de batería tiene entre seis y diez veces la capacidad de una batería doméstica típica. Esa es la razón por la que la combinación funciona tan bien. Cómo funciona técnicamente El sistema necesita tres piezas: Una medida de la producción solar y del consumo de la casa. Puede venir del propio inversor o de una pinza amperimétrica adicional. Un cargador capaz de modular la potencia de carga en tiempo real, no solo de encender y apagar. Una comunicación entre ambos, que actualice el dato varias veces por minuto. El resultado: cuando el sol produce 3 kW y la casa consume 0,8 kW, el cargador ofrece al coche 2,2 kW. Si pasa una nube y la producción cae a 1,5 kW, el cargador baja a 0,7 kW… y ahí aparece el primer límite real. El límite que hay que conocer: los 6 A El estándar de recarga establece un mínimo: 6 amperios. Por debajo de eso, el cargador no puede pedirle al coche que cargue despacito; solo puede decirle que no hay corriente. En números: Monofásico: 6 A × 230 V = 1,4 kW mínimo. Trifásico: 6 A por fase = 4,1 kW mínimo. Esto tiene una consecuencia práctica importante y contraintuitiva: para carga solar en una vivienda con instalación fotovoltaica modesta, un cargador monofásico aprovecha muchísimas más horas que uno trifásico. Con una instalación de 3 kWp, un cargador trifásico apenas podrá cargar con excedentes: casi nunca sobrarán 4,1 kW. Uno monofásico empieza a cargar en cuanto sobran 1,4 kW. Salvo que el equipo sepa conmutar automáticamente entre trifásico y monofásico, función que tienen algunos modelos como el SMA eCharger o la gama Fronius Wattpilot, y que es lo que resuelve el problema de raíz. Los modos de carga solar La mayoría de equipos con esta función ofrecen tres modos: Modo Qué hace Cuándo usarlo Solo excedentes Carga únicamente con lo que sobra. Si no sobra, no carga. Coche que no necesitas mañana Mixto Excedentes + un mínimo de red para garantizar una carga Uso diario normal Red / rápido Máxima potencia, ignorando la producción Salida imprevista El modo mixto es el que usa casi todo el mundo en la práctica: garantiza que el coche esté cargado y aprovecha el sol cuando lo hay. Batería doméstica o cargar el coche: qué compensa La pregunta natural. Algunos criterios para pensarlo: El coche solo absorbe excedentes cuando está enchufado. Si te lo llevas a trabajar de 8 a 18 h, te pierdes las mejores horas de sol. Una batería doméstica no tiene ese problema. La batería doméstica alimenta la casa por la noche; el coche, no (salvo instalaciones bidireccionales, ver V2G y V2H). El coche es capacidad gratis: ya lo tienes. Una batería doméstica es una inversión adicional. Si teletrabajas o el coche pasa el día en casa, la carga solar del coche es imbatible. No son excluyentes: muchas instalaciones tienen batería doméstica y además cargan el coche con lo que sobra después de llenarla. Qué necesitas para montarlo Un cargador con función de carga solar. No todos la tienen: es un criterio de compra, no un ajuste. La medida adecuada. Si el cargador y el inversor son del mismo fabricante, suele venir resuelta. Si no, harán falta pinzas o medidores adicionales. En instalaciones trifásicas con fotovoltaica trifásica, ojo con cuántas pinzas hacen falta: algunos sistemas necesitan medida por fase y otros resuelven con una sola, porque el inversor produce lo mismo en las tres. Ver cómo se integra de verdad el cargador con la fotovoltaica. Preguntas frecuentes ¿Puedo cargar solo con sol y nada de red? Sí, en modo «solo excedentes». La contrapartida es que hay días en que el coche no carga nada. Por eso la mayoría usa el modo mixto. ¿Cuántos kWh puedo meter al coche en un día soleado? Depende de tu instalación y de tu consumo doméstico. Con una fotovoltaica de tamaño medio y el coche enchufado todo el día, se pueden recuperar bastantes kWh sin coste. Lo determinante es cuántas horas está el coche enchufado. ¿Se puede hacer con un cargador que ya tengo instalado? Depende del equipo. Algunos admiten añadir una pinza fotovoltaica como accesorio; otros no tienen la función. Consulta con el fabricante con el número de serie a mano. ¿Compensa poner placas solo para cargar el coche? Es una inversión que depende de tus kilómetros, de tu tarifa y del coste de la instalación. Lo que sí es cierto es que un coche eléctrico mejora mucho la rentabilidad de una fotovoltaica existente, porque convierte excedentes mal pagados en combustible. Conclusión No necesitas batería para cargar el coche con sol: necesitas un cargador que module y un sistema que mida. Y antes de elegir equipo, haz el cálculo del mínimo de 6 A con tu producción real. En una instalación doméstica modesta, un cargador monofásico aprovechará el sol muchas más horas que uno trifásico.

SolaX X1-HAC y X3-HAC: los cargadores del fabricante de inversores, analizados

Cargador SolaX X3 G1 trifásico blanco con manguera Tipo 2 y carga solar

SolaX es uno de los fabricantes de inversores fotovoltaicos más instalados en España, y su gama de cargadores está diseñada para trabajar dentro de ese ecosistema. Si tu instalación solar es SolaX, este es el camino corto para que el coche cargue con el sol. Las dos familias Serie HAC — la integrada con carga solar SolaX X1-HAC 7 kW — monofásico. 986,15 € SolaX X3-HAC 11 kW — trifásico. 1.163,01 € SolaX X3-HAC 22 kW — trifásico. 1.276,55 € Serie X3 G1 — más ajustada de precio SolaX X3 11 kW (G1) — trifásico con manguera Tipo 2. 769 € SolaX X3 22 kW (G1) — trifásico con manguera Tipo 2. 749 € La diferencia de precio entre ambas familias es notable, y responde a distinto nivel de integración y prestaciones. Si tu prioridad es la carga solar gestionada, la serie HAC es la que está pensada para eso. Por qué importa la integración con el inversor Aquí está el argumento central de comprar un cargador del mismo fabricante que tu inversor. Para que el coche cargue solo con excedentes, alguien tiene que saber en tiempo real: Cuánto está produciendo la instalación solar. Cuánto está consumiendo la casa. Cuánto sobra en cada momento. Y tiene que comunicárselo al cargador varias veces por minuto, porque una nube que pasa cambia la producción en segundos. Cuando cargador e inversor son del mismo fabricante, esa comunicación viene resuelta de fábrica. Cuando no lo son, hay que montarla con medida adicional o integraciones que a veces funcionan y a veces dan guerra. Lo desarrollamos en cargar con excedentes solares. El límite físico de la carga solar Un dato que conviene entender antes de invertir, y que aplica a cualquier marca: El mínimo de carga son 6 A. En monofásico, unos 1,4 kW. En trifásico, 6 A por fase son unos 4,1 kW. Es decir: un cargador trifásico necesita más de 4 kW de excedente para poder cargar solo con sol. Si tu instalación es de 3 o 4 kWp, eso ocurre pocas horas al año. De ahí una recomendación práctica que sorprende: para carga solar en una vivienda con instalación fotovoltaica modesta, un cargador monofásico suele aprovechar mucho mejor los excedentes que uno trifásico, porque puede bajar hasta 1,4 kW. Salvo que el equipo sepa conmutar automáticamente entre trifásico y monofásico, función que tienen algunos modelos del mercado y que es lo que resuelve este problema de raíz. Los 22 kW y la realidad Llama la atención que el X3 22 kW (G1) cueste menos que el de 11 kW en la misma familia. Eso puede tentar a comprar el de más potencia «porque sale más barato». Antes de hacerlo: Los 22 kW solo se aprovechan con suministro trifásico. Y con un coche que admita 22 kW en corriente alterna, lo que es poco frecuente: la mayoría se queda en 11. Y con potencia contratada suficiente. Ver qué potencia de cargador necesitas realmente. Lo que hay que tener en cuenta Las protecciones van aparte. Ver protecciones integradas o cuadro aparte. Si no tienes SolaX, pierdes el argumento principal. Sigue siendo un cargador competente, pero la integración es lo que justifica la elección. Comprueba la compatibilidad con tu modelo de inversor y las versiones de firmware necesarias antes de comprar. Es donde suelen aparecer las sorpresas. Para quién sí Instalaciones con inversor SolaX que quieran carga con excedentes bien resuelta. Viviendas con suministro trifásico y producción solar suficiente. Quien prefiere un solo fabricante para toda la instalación energética. Para quién no Sin fotovoltaica: hay opciones equivalentes más económicas. Vivienda monofásica: el X1-HAC es la opción de la gama, pero conviene comparar con alternativas monofásicas con protecciones integradas. Instalación solar pequeña: revisa antes el cálculo del mínimo de 6 A por fase. Preguntas frecuentes ¿Puedo usarlo con otro inversor? Funciona como cargador convencional. La integración óptima es con SolaX; con otras marcas dependerá de las opciones de medida disponibles. ¿Cargar solo con excedentes es rentable? Mucho: es energía que de otro modo se vertería a la red por unos céntimos. La clave es que el sistema pueda aprovechar excedentes pequeños, no solo los de mediodía en verano. ¿Necesito batería? No. Cargar el coche con excedentes es, en cierto modo, usar el coche como batería. Ver cargar con placas solares sin batería. ¿Y si tengo el inversor de otra marca? Hay soluciones para casi todas: lo tratamos en nuestras guías de integración por fabricante de inversor. Conclusión SolaX es la elección coherente si tu instalación solar ya es SolaX. Antes de decidir entre monofásico y trifásico, haz el cálculo del mínimo de 6 A por fase con tu producción real: en instalaciones domésticas modestas, un cargador monofásico aprovecha bastantes más horas de sol que uno trifásico.

Fronius Wattpilot: Go, Home y Flex, y por qué es el cargador de quien tiene placas solares

Fronius Wattpilot Flex

Fronius es un fabricante austriaco de inversores fotovoltaicos, y su gama de cargadores nació precisamente de ahí: de querer que el coche se cargara con el sol que produce el tejado. Ese origen explica sus virtudes y también su peculiaridad más llamativa. La gama y sus precios Wattpilot Go — el portátil que no es un portátil cualquiera Wattpilot Go 11 J 2.0 — 11 kW. 999 € Wattpilot Go 22 J 2.0 — 22 kW. 839 € Es la rareza de la gama: un cargador portátil de alta potencia con conector industrial, no un enchufe doméstico. Se puede llevar de un sitio a otro con los adaptadores adecuados, y aun así incorpora todas las funciones inteligentes del resto de la gama. Nada que ver con el cable de emergencia que trae el coche, que es otra cosa: ver cargador portátil o schuko. Wattpilot Home — el fijo de pared Wattpilot Home 11 J 2.0 — 11 kW fijo. 819 € Wattpilot Flex — la nueva generación Flex Home 22 C6 — 22 kW. 1.070,40 € Flex Pro 11 C6E — 11 kW con MID y Ethernet. 1.216,09 € Flex Pro 22 C6E — 22 kW con MID y Ethernet. 1.224,79 € Las versiones Pro añaden dos cosas que importan en instalaciones profesionales: medida homologada MID —necesaria si vas a facturar la energía a terceros— y puerto Ethernet, que resuelve la conectividad en garajes sin wifi mucho mejor que cualquier repetidor. Por qué destaca en fotovoltaica Es su terreno natural. Si tienes inversor Fronius, la integración es directa: el cargador conoce en tiempo real cuánto estás produciendo y cuánto está consumiendo la casa, y ajusta la carga del coche para usar exclusivamente el excedente. Eso resuelve el problema que describimos en cargar con excedentes solares: la diferencia entre «tengo placas y tengo cargador» y «el coche carga con mis excedentes» está precisamente en esta comunicación. Los modos habituales de trabajo: Solo excedentes: el coche carga únicamente con lo que sobra de la producción solar. Mixto: excedentes más un mínimo de red para garantizar una carga determinada. Rápido: a plena potencia, ignorando la producción. La ventaja de la conmutación de fases Un detalle técnico que en carga solar marca mucha diferencia. Un cargador trifásico tiene un mínimo de 6 A por fase, lo que en trifásico son unos 4,1 kW. Si tu producción solar es menor que eso, no puedes cargar solo con excedentes. Los equipos que conmutan automáticamente entre trifásico y monofásico resuelven ese problema: cuando la producción baja, pasan a una sola fase y siguen cargando desde 1,4 kW. En una instalación solar doméstica, eso amplía muchísimo las horas útiles de carga solar. Lo que hay que tener en cuenta El precio no es de gama de acceso. Es un producto de fabricante europeo con la calidad y el coste correspondientes. Las protecciones van aparte. Ver protecciones integradas o cuadro aparte. Si no tienes fotovoltaica, pierde buena parte de su argumento. Sigue siendo un buen cargador, pero pagas por integraciones que no vas a usar. Los 22 kW solo se aprovechan en trifásica y con un coche que los admita en alterna, lo que es poco frecuente. Para quién sí Instalaciones con inversor Fronius. Es la combinación evidente. Cualquier instalación fotovoltaica donde la carga con excedentes sea la prioridad. Quien necesita medida homologada MID para facturar consumos. Garajes sin wifi, gracias al Ethernet de las versiones Pro. Quien quiere un equipo portátil de alta potencia para segunda residencia o uso móvil: el Go no tiene muchos rivales. Preguntas frecuentes ¿Necesito un inversor Fronius para usarlo? No. Funciona como cargador convencional con cualquier instalación, y admite integración con sistemas de medida. Pero es con Fronius donde da lo mejor de sí. ¿El Wattpilot Go se puede enchufar en casa? Con el adaptador correspondiente a la toma industrial disponible. No es un cargador de enchufe doméstico: pedir 22 kW a una clavija de casa no es una opción. ¿Merece la pena la versión Pro? Si vas a facturar la energía a alguien —una comunidad, una empresa, huéspedes— la medida MID es lo que da validez a esa facturación. Para uso doméstico, no aporta. ¿Cargar solo con excedentes tarda mucho? Depende de tu producción. Con una instalación doméstica típica, en un día soleado se pueden recuperar bastantes kWh sin coste. La clave es que el sistema pueda bajar a potencias pequeñas. Conclusión Fronius Wattpilot es la elección natural si tienes fotovoltaica, y muy especialmente si tu inversor es Fronius. Su capacidad de conmutar entre trifásico y monofásico es lo que convierte la carga solar en algo que funciona de verdad y no solo sobre el papel. Sin placas, es un buen cargador que probablemente esté por encima de lo que necesitas.

Cargar el coche con los excedentes solares: cómo se integra de verdad el cargador con la fotovoltaica

Mujer enchufando su coche eléctrico al sol, aprovechando los excedentes de la instalación fotovoltaica

Tener placas solares y un coche eléctrico es la combinación perfecta sobre el papel: cargas gratis con el sol de mediodía en lugar de verter excedentes a la red por unos céntimos. En la práctica, entre «tengo placas y tengo cargador» y «el coche carga con mis excedentes» hay una serie de decisiones técnicas que casi nadie explica antes de comprar. Vamos a verlas, porque de ellas depende que la integración funcione o que te quedes con un cargador que ignora completamente tus paneles. Qué significa realmente «cargar con excedentes» Cuando tus placas producen más de lo que consume la casa, ese sobrante se vierte a la red y la compañía te lo compensa a un precio muy inferior al que pagas por comprarla. La idea de la carga solar es sencilla: en lugar de verter, ese sobrante se lo damos al coche. Para conseguirlo, el cargador necesita saber en tiempo real cuánta energía está sobrando. Y ahí es donde empieza lo interesante, porque medir excedente es más complicado que medir consumo. Los tres modos habituales La mayoría de cargadores con función solar ofrecen tres formas de trabajar: Solo excedente (modo solar puro): el cargador solo carga con lo que sobra de las placas. Si se nubla, la carga se para. Es el modo más económico, pero también el más lento y el más imprevisible: no sirve si necesitas el coche a una hora concreta. Excedente + red (modo mixto o eco): prioriza el excedente y completa con red hasta una potencia mínima para que la carga no se interrumpa. Es el modo que usa casi todo el mundo en el día a día. Solo red: el cargador ignora las placas y carga a la potencia disponible. Útil cuando tienes prisa o tarifa nocturna barata. Un detalle físico que conviene recordar: la carga en corriente alterna no puede bajar de 6 A, unos 1,4 kW en monofásico. Si tu excedente instantáneo es de 800 W, el cargador no puede aprovecharlo en modo solar puro: o completa con red o espera. Por eso, en instalaciones pequeñas, el modo mixto es casi siempre la opción sensata. Cuántas pinzas necesitas (y dónde van) Aquí está el error de instalación más frecuente. Para gestionar excedentes, el cargador necesita dos medidas distintas: cuánto consume la vivienda y cuánto están produciendo las placas. Con una sola pinza en la entrada general no basta para distinguir un consumo bajo de un excedente alto. Las combinaciones típicas: Instalación monofásica con inversor monofásico: dos pinzas, una en la acometida de la vivienda y otra en la salida del inversor. Es el caso más sencillo. Instalación trifásica con inversor trifásico: hay que medir las tres fases en ambos puntos. Es decir, tres pinzas para la red y tres para la fotovoltaica. Suele pillar por sorpresa al instalador que no lo ha previsto, porque hay que pedir pinzas adicionales. Cargador monofásico en vivienda trifásica con fotovoltaica trifásica: se puede hacer, pero hay que medir todas las fases igualmente. El cargador tira de una sola fase, pero necesita conocer el balance completo de la casa para no equivocarse. Si el instalador te dice que con una pinza es suficiente para gestionar excedentes, es momento de preguntar cómo piensa distinguir la producción del consumo. La alternativa: hablar directamente con el inversor La otra vía es que el cargador se comunique con el inversor o con su sistema de gestión de energía, en lugar de medir con pinzas propias. Es más elegante y más preciso, y varios fabricantes de cargadores tienen integraciones documentadas con los principales inversores del mercado. Tenemos una guía específica de la integración de Huawei EMMA con V2C Trydan. Ahora bien, esta vía tiene sus propias trampas, y conviene conocerlas antes: El medidor tiene que ser el del fabricante Los fabricantes de inversores suelen exigir su propio medidor de energía para que el sistema funcione. Un medidor genérico equivalente, aunque técnicamente hable el mismo protocolo, puede no ser reconocido. Es un gasto adicional que hay que contemplar en el presupuesto desde el principio. Todo tiene que estar actualizado Las integraciones entre cargador e inversor dependen de firmware por ambos lados, y en medio suele haber una pasarela de comunicaciones (el típico «dongle» del inversor). Si cualquiera de las tres piezas está desactualizada, la integración no aparece o aparece en gris y no se deja configurar. El orden que menos problemas da: actualizar primero la pasarela, después el inversor y la batería si la hay, y por último el cargador. Y hacerlo con tiempo, no el día de la puesta en marcha con el cliente delante. La contraseña de instalador del inversor Este es el bloqueo más tonto y el más habitual. Para configurar la integración hay que entrar en el inversor con permisos de instalador, y esa contraseña la tiene quien montó la fotovoltaica, no el propietario. Si la instalación solar la hizo otra empresa hace tres años y ya no responde, la integración se queda a medias. Consejo: si tienes placas, pide hoy mismo a tu instalador solar la contraseña de instalador de tu inversor y guárdala. Es tuya, y te va a hacer falta el día que quieras integrar cualquier cosa. Cambiar el router puede tirar abajo la integración Otro caso real que se repite: la instalación funciona perfectamente, el cliente cambia de compañía de internet, le ponen un router nuevo y de repente el cargador ya no ve al inversor. La causa es que muchas de estas integraciones dependen de direcciones IP fijas dentro de la red local. Router nuevo, direcciones nuevas, comunicación rota. Si vas a cambiar de operador, avisa a quien te montó la instalación o reserva las IP en el router nuevo. Las protecciones del lado solar también importan Aprovechando que hay que tocar el cuadro, merece la pena revisar cómo quedó la instalación fotovoltaica. Dos carencias que aparecen con demasiada frecuencia en instalaciones baratas: Placas conectadas directamente al inversor sin cuadro de continua ni protección de sobretensiones en el lado DC. La parte

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