Cargador de 350 € o de 1.500 €: qué cambia de verdad entre un equipo barato y uno caro

Cargador Fox ESS L07 7,3 kW monofásico negro con cable Tipo 2

En el mismo catálogo puedes encontrar un punto de recarga de 7,4 kW por unos 350 € y otro por más de 1.500 €. Ambos cargan el mismo coche a la misma velocidad. La pregunta es evidente: ¿en qué se va la diferencia? La respuesta no es «marketing». Hay diferencias reales, aunque no todas importan en todos los casos. Lo que NO cambia con el precio Empecemos por ahí, porque es lo que más confunde: La velocidad de carga. 7,4 kW son 7,4 kW. Un equipo de 350 € y uno de 1.500 € llenan tu batería en el mismo tiempo. La compatibilidad. Ambos son Tipo 2 y funcionan con cualquier coche. La seguridad básica. Cualquier equipo con certificación europea cumple los requisitos esenciales. Si tu única necesidad es cargar un coche por la noche en un garaje privado, un equipo de gama de acceso hace el trabajo. Lo que sí cambia 1. Las protecciones que trae dentro Es la diferencia con más impacto económico. Un equipo de 350 € viene «pelado»: hay que sumarle el cuadro. Uno de gama media-alta puede traerlo todo integrado. Ver protecciones integradas o cuadro aparte. 2. El sistema de medida incluido Algunos equipos incluyen la pinza o el medidor del balanceo; otros lo venden aparte, y un medidor trifásico de calidad puede costar varios cientos de euros. Comparar precios sin mirar esto es comparar cosas distintas. 3. La calidad de los materiales Donde más se nota: La manguera. Es la pieza que más sufre. Un cable rígido que se vuelve quebradizo con el frío, o cuya cubierta se degrada al sol, es la primera diferencia que aprecia el usuario. La carcasa. Grado IP e IK reales, resistencia UV, plásticos que no amarillean. Los bornes internos. Terminales de tornillo bien dimensionados frente a soluciones justas. Ver bornas quemadas. El contactor, que es la pieza que abre y cierra miles de veces a lo largo de la vida del equipo. 4. El servicio técnico Aquí está buena parte de la diferencia que no se ve en la ficha. Un fabricante con servicio técnico en España que responde al teléfono cuesta dinero de mantener, y ese coste está en el precio. La prueba práctica antes de comprar: llama al soporte del fabricante y mira qué pasa. Si te atiende una persona, es una señal. Si solo hay un formulario web, otra. 5. Funciones que quizá no necesitas Lector RFID, pantalla, conectividad 4G, medida homologada MID, OCPP, gestión de varios usuarios. Todo eso encarece y es imprescindible en una comunidad o en un hotel, y perfectamente prescindible en un garaje privado. Ver OCPP: quién lo necesita de verdad. 6. Durabilidad de la electrónica Difícil de valorar antes de comprar y evidente después. Un equipo que funciona a plena carga ocho horas cada noche durante diez años acumula muchas horas de trabajo. Es donde la ingeniería marca la diferencia, y donde el precio suele correlacionar. Las tres gamas, en la práctica Acceso (350-500 €) Equipos funcionales, sin protecciones y con lo justo. Buena opción si el cuadro tiene espacio y el uso es doméstico simple. Ejemplos: Autel MaxiCharger AC Single 7,4 kW, Fox ESS L07, Star Charge Artemis Basic 7,4 kW, Raedian NEO 7 kW socket. Media (600-1.000 €) El grueso del mercado doméstico. Aquí aparecen las protecciones integradas, mejores mangueras y servicio técnico serio. Ejemplos: V2C Trydan con protecciones, Circutor eHome 5, Kostal Enector AC, Victron EV Charging Station. Alta y profesional (1.000 € en adelante) Equipos pensados para durar en entornos exigentes, o con funciones de gestión, medida homologada y cobro. Ejemplos: Zaptec Go 2, Ingeteam Fusion Wall, SolarEdge EV Charger 3PH, Raedian Gemini 22 kW. Cómo comparar bien La única comparación honesta es el coste total instalado y funcionando: Precio del equipo. + Protecciones, si no las trae. + Sistema de medida para el balanceo, si no lo trae. + Ampliación del cuadro, si hace falta. + Instalación y legalización (igual en todos los casos). Cuando se hace esa suma, la diferencia entre gamas se estrecha bastante. Preguntas frecuentes ¿Un cargador barato es peligroso? Uno de marca conocida con certificación europea, no. Lo que sí es un riesgo son los productos sin fabricante identificable ni declaración de conformidad verificable. Ver comprar el cargador en un marketplace. ¿Merece la pena pagar por RFID en casa? Solo si compartes el punto con alguien más o quieres impedir que lo use un tercero. En un garaje privado, no aporta. ¿Y la app? Es cómoda, pero conviene que no sea imprescindible. Un equipo que solo funciona con app en la nube es más frágil a largo plazo: ver qué pasa si el fabricante cierra. ¿Dónde sí hay que gastar sin dudar? En las protecciones, en la sección del cable y en la instalación. Esas tres partidas no se ven y son las que determinan si la instalación aguanta diez años. Conclusión Entre un cargador de 350 € y uno de 1.500 € no cambia la velocidad de carga: cambian las protecciones incluidas, la calidad de la manguera y la carcasa, y sobre todo quién te coge el teléfono cuando falla. Compara siempre el precio instalado y funcionando, no el de la caja.

Cargador con protecciones integradas o cuadro aparte: qué sale mejor y por qué

Al comparar cargadores aparece con frecuencia una diferencia de precio grande entre dos versiones del mismo modelo: «sin protecciones» y «con protecciones». Y la reacción natural es coger la barata. A veces es la decisión correcta. Muchas veces sale más cara. Qué son «las protecciones» Un punto de recarga necesita un conjunto de aparamenta que lo proteja a él, a la instalación y a las personas: Magnetotérmico dimensionado para el circuito. Diferencial de 30 mA de clase adecuada, dedicado al punto de recarga. Protección frente a fugas de corriente continua (6 mA integrados o dispositivo externo). Ver el diferencial tipo B. Protector de sobretensiones, permanentes y transitorias. Ver el protector de sobretensiones. Cuando corresponda, dispositivo de rearme o impedancia infinita. Eso ocupa entre 4 y 6 módulos de carril DIN. Y ahí está el problema. El problema real: el cuadro está lleno En una vivienda española típica, el cuadro general no tiene seis módulos libres. Tiene uno, o dos, o ninguno. Cuando eso ocurre, las opciones son: Ampliar el cuadro general o sustituirlo por uno mayor: obra, tiempo y coste que rara vez está en el presupuesto inicial. Montar un cuadro secundario dedicado al punto de recarga: material, envolvente y mano de obra. Sustituir aparamenta existente por formatos estrechos para liberar espacio: trabajo dentro del cuadro, no siempre posible. Comprar un cargador con las protecciones dentro: cero módulos en el cuadro general. La cuarta opción es la que hace que un equipo aparentemente más caro acabe siendo el más barato instalado. La cuenta comparada Tomando precios reales de dos versiones del mismo equipo: Sin protecciones Con protecciones Equipo 699 € 849 € Cuadro + aparamenta A sumar Incluido Mano de obra de montarlo A sumar Incluida en el equipo Módulos ocupados en tu cuadro 4-6 0 Riesgo de tener que ampliar el cuadro Alto Ninguno Los precios corresponden al V2C Trydan Socket sin protecciones y al V2C Trydan Socket con protecciones. La diferencia de 150 € rara vez cubre lo que cuesta montar el mismo conjunto aparte, y desde luego no cubre ampliar un cuadro. Cuándo sí compensa el equipo sin protecciones Para ser justos, hay escenarios claros: Cuadro con espacio de sobra y ya preparado. Si el cuadro es reciente y tiene seis módulos libres, la opción sin protecciones es perfectamente razonable. Instalación nueva donde el cuadro se monta desde cero y la aparamenta se compra igualmente. Instalación con varios puntos de recarga, donde un cuadro común para todos es más eficiente que repetir protecciones en cada equipo. Cuando el instalador tiene mejor precio de aparamenta que el diferencial de la versión con protecciones. Un matiz técnico a favor del cuadro aparte Hay un argumento profesional legítimo para preferir las protecciones fuera del equipo: accesibilidad. Si el diferencial está dentro del cargador y salta, hay que ir al cargador para rearmarlo. Si está en un cuadro, se rearma allí. En una instalación doméstica donde el cargador está a diez metros, es indiferente. En una comunitaria donde el equipo está en el sótano y el cuadro en tu vivienda, puede importar. Cuidado con el falso ahorro El escenario que hay que evitar: comprar el equipo sin protecciones, descubrir que el cuadro no tiene sitio, y resolverlo recortando —reutilizando un diferencial existente, prescindiendo del protector de sobretensiones, o colgando el cargador de un circuito que no le corresponde—. Eso no es ahorrar: es quedarse sin las protecciones que justificaban el precio. Y es una de las señales que describimos en cómo saber si te han hecho una chapuza. Cómo decidirlo en tu caso Abre la tapa de tu cuadro (sin tocar nada) y cuenta los módulos libres. Necesitas entre 4 y 6. Si tienes espacio: pide presupuesto de las dos opciones y compara el total instalado. Si no tienes espacio: la versión con protecciones integradas es casi siempre la respuesta. Si el instalador propone ampliar el cuadro, pide que te lo presupueste aparte para poder comparar. Opciones con protecciones integradas V2C Trydan 7,4 kW con protecciones, con manguera de 5 m. V2C Trydan con protecciones y manguera de 10 m. Policharger NW-SC3F trifásico 22 kW con protecciones. Policharger NW-T23F con protecciones. Preguntas frecuentes ¿Las protecciones integradas son de peor calidad? No necesariamente. Los fabricantes serios integran aparamenta de marcas reconocidas. Lo que sí conviene es comprobar qué incluye exactamente: no todas las versiones «con protecciones» llevan protector de sobretensiones. ¿Puedo añadir protecciones a un equipo que no las trae? Sí, montándolas en un cuadro aparte. No se pueden meter dentro del cargador. ¿Cuántos módulos necesito exactamente? Depende de qué se incluya y de los formatos elegidos. Existen módulos combinados que integran varias funciones en dos módulos, y son la solución cuando el espacio es muy justo. ¿Y si tengo dos cargadores? Con varios puntos suele ser más eficiente un cuadro común bien dimensionado. Ver dos coches eléctricos en casa. Conclusión La versión sin protecciones solo es más barata si tu cuadro tiene sitio. Antes de decidir por precio de catálogo, cuenta los módulos libres de tu cuadro: es la comprobación de treinta segundos que determina cuál de las dos opciones te va a salir realmente más barata.

V2C Trydan o Wallbox Pulsar Max: comparativa honesta de los dos cargadores españoles más vendidos

Wallbox Pulsar Max 7,4 kW cargador coche eléctrico negro con cable Tipo 2 de 7 metros

Son las dos marcas españolas de referencia en puntos de recarga domésticos y las dos que más aparecen en cualquier comparativa. Ambas fabrican equipos competentes. Y sin embargo, en los últimos dos años la balanza se ha inclinado con bastante claridad entre los instaladores profesionales. Vamos a explicar por qué, con lo bueno y lo malo de cada una. Los productos V2C Trydan Wallbox Pulsar Max Potencias 7,4 kW monofásico / 22 kW trifásico 7,4 kW monofásico / 22 kW trifásico Cable 5 o 10 m; también versión socket 7 m Protecciones integradas Sí, en las versiones «con protecciones» No Balanceo Pinza amperimétrica Medidor Configuración sin app Sí, por botonera Limitada Precio de referencia en tienda Desde 699 € (socket sin protecciones) Desde 789 € (22 kW, cable 7 m) La diferencia que más pesa: las protecciones Es el argumento decisivo en la práctica. El V2C Trydan con protecciones incorpora dentro de la carcasa el magnetotérmico, el diferencial y el protector de sobretensiones. Eso significa que no hace falta montar un cuadro aparte con 4 o 5 módulos. Y ese es exactamente el problema que aparece en la mitad de las instalaciones domésticas: cuadros llenos sin sitio para nada más. Ver qué hacer cuando no hay hueco en el cuadro. El Pulsar Max necesita ese cuadro. Cuando se compara precio, hay que sumarlo. La segunda diferencia: pinza frente a medidor El V2C hace el balanceo con pinza amperimétrica. El Wallbox, con medidor. En una vivienda unifamiliar es indiferente; en un edificio, no: Un medidor en carril DIN ocupa módulos y no se puede instalar en la centralización de contadores, que es donde estaría la medida. Un medidor de medida directa puede impedir el rearme del contador desde la vivienda, un problema real que explicamos en el contador no rearma desde casa. Una pinza no tiene ninguno de los dos problemas. El elefante en la habitación: la situación de Wallbox Hay que decirlo porque es información relevante para una compra que debería durar diez años. Wallbox Chargers, la empresa, atravesó dificultades financieras serias y entró en preconcurso de acreedores en 2026. Durante meses su servicio técnico funcionó únicamente por formulario web, sin atención telefónica, lo que generó un rechazo notable entre instaladores. Esto no significa que un Pulsar Max vaya a dejar de funcionar: es un equipo que carga en local y seguirá cargando. Pero sí es un factor a pesar si valoras el soporte a largo plazo. Lo tratamos de forma general en qué pasa si el fabricante de tu cargador cierra. Por su parte, V2C tampoco está libre de críticas: se le reprocha una política de firmware que puede dejar un equipo antiguo inservible hasta encadenar varias actualizaciones, y ha habido casos discutidos de denegación de garantía. No es una marca perfecta; es una marca con servicio técnico que responde al teléfono, que hoy es lo que marca la diferencia. Dónde gana cada uno V2C Trydan gana si… Tu cuadro está lleno y quieres evitar el cuadro aparte. Instalas en un garaje comunitario (pinza en lugar de medidor). Quieres poder configurarlo sin app, en un sótano sin cobertura. Tienes un coche que a veces no reanuda la carga y necesitas la función de reactivación. Valoras que el servicio técnico coja el teléfono. Wallbox Pulsar Max gana si… Ya tienes cuadro con espacio y protecciones adecuadas. Te interesa su cable de 7 metros de serie. Encuentras una oferta que compense la diferencia con el cuadro incluido. Su aplicación te convence más, que es una cuestión de gusto legítima. El cálculo de precio real Para comparar bien hay que sumar lo mismo en ambos lados: V2C Trydan 7,4 kW con protecciones: el precio del equipo ya incluye el cuadro. Wallbox Pulsar Max: precio del equipo + cuadro de protecciones + medidor de balanceo. Cuando se hace esa suma, la diferencia se estrecha o se invierte. Y si el cuadro existente no tiene hueco, aparece además el coste de ampliarlo. Alternativas fuera de estos dos Si ninguno te convence, hay opciones interesantes en la misma franja: Fox ESS L07 7,3 kW — bastante más barato, con cable y Wi-Fi. Policharger NW-SC3F 22 kW con protecciones — fabricación nacional y servicio técnico muy valorado. Zaptec Go 2 — gama alta, si el presupuesto lo permite. Preguntas frecuentes ¿Puedo seguir usando mi Wallbox si la marca desaparece? Sí. El equipo carga en local sin depender de servidores. Lo que se perdería es la app, las actualizaciones y el soporte. ¿El V2C necesita internet? No para cargar. Se configura por botonera y funciona sin conexión; la app añade comodidad, no funcionalidad básica. ¿Cuál es mejor para carga solar? El V2C tiene un ecosistema de integraciones más amplio con inversores y sistemas domóticos. Ver cargar con excedentes solares. ¿Los dos valen para cualquier coche? Sí. Ambos son Tipo 2 y funcionan con cualquier vehículo homologado en Europa. Conclusión Los dos son equipos capaces. Hoy, para una instalación doméstica típica española, el V2C Trydan con protecciones integradas resuelve más problemas reales —cuadro sin hueco, garaje comunitario, sótano sin cobertura— y tiene detrás un servicio técnico que responde. El Pulsar Max sigue siendo un buen aparato, pero exige sumar el cuadro al presupuesto y asumir la incertidumbre sobre el soporte futuro.

Cargador con cable o con toma (socket): cuál elegir y por qué

Cargador Raedian NEO 7 kW monofásico con toma Tipo 2 silver

Al comparar puntos de recarga aparece pronto una diferencia que no siempre se explica bien: hay equipos que llevan la manguera incorporada y equipos que solo tienen una toma Tipo 2 hembra, a la que hay que enchufar tu propio cable. No es una cuestión de calidad. Son dos filosofías distintas y cada una gana en un escenario. Qué es cada cosa Cargador con cable (tethered): el equipo trae la manguera fija, con su conector Tipo 2 en el extremo. Llegas, enchufas el conector al coche y cargas. Cargador con toma o socket (untethered): el equipo tiene una toma Tipo 2 en el frontal. Necesitas un cable con conector Tipo 2 en ambos extremos, que enchufas al cargador y al coche. Cargador con cable: las ventajas Comodidad diaria. Un gesto menos, cada día, durante años. No es poca cosa. No hay cable que guardar ni que se olvide en el maletero. El conector está siempre ahí, protegido en su soporte. Es la opción más habitual en instalaciones domésticas, y suele salir más económica que un socket más el cable por separado. Cargador con cable: los inconvenientes La longitud es la que es. Si te quedas corto, el problema no tiene arreglo sin cambiar el equipo. El cable es la parte que más sufre: se arrastra, se pisa, se dobla, recibe sol y frío. Si se daña, en muchos equipos hay que sustituir el conjunto o pasar por el servicio técnico. Queda expuesto en instalaciones a la intemperie o en garajes comunitarios accesibles. Cargador con toma: las ventajas Si el cable se estropea, cambias el cable. Es un consumible, no una reparación. Puedes elegir la longitud y cambiarla si tu situación cambia. Sirve para cualquier coche, incluido alguno antiguo con Tipo 1, usando el cable adecuado. Menos vandalizable: sin cable colgando, un equipo en zona común llama mucho menos la atención. Es un argumento real en garajes con incidencias. Aspecto más limpio cuando no se usa. Cargador con toma: los inconvenientes Hay que llevar y guardar el cable. Todos los días. Un cable Tipo 2 de calidad no es barato: los cables trifásicos de 32 A rondan cifras de varios cientos de euros según longitud. Dos conexiones en lugar de una, y por tanto dos puntos de posible fallo de contacto. La tabla de decisión Tu situación Recomendación Garaje privado, un coche, uso diario Con cable Plaza en garaje comunitario accesible Socket (menos expuesto) Instalación a la intemperie Socket (el cable no envejece al sol) Punto compartido entre varios usuarios Socket (cada uno con su cable) Hotel, negocio, uso público Socket, casi siempre Ya tienes un cable Tipo 2 del coche Socket (lo aprovechas) Distancia justa hasta la toma del coche Socket con el cable de la longitud que necesites Un detalle que decide muchos casos: el obturador En equipos socket instalados en zonas accesibles, conviene que la toma lleve obturador (una tapa que solo se abre al insertar el conector). Evita que entre suciedad y que alguien meta los dedos o un objeto. En instalaciones comunitarias es prácticamente obligatorio por sentido común. Sobre la longitud del cable Sea con cable o con socket, la longitud se decide igual: aparca el coche como lo vas a aparcar siempre y mide el recorrido real, contando el rodeo que tiene que dar el cable, no la distancia en línea recta. Referencias habituales: 5 metros cubre la mayoría de casos con el cargador cerca de la toma del coche; 7 metros da margen cuando el equipo no está justo al lado; 10 metros resuelve plazas donde el punto de montaje está lejos. Y un consejo que se agradece a diario: pon un soporte para colgar el cable. Un conector arrastrando por el suelo del garaje se llena de agua y polvo, y acaba dando fallos de contacto que parecen averías del equipo. Opciones disponibles Con cable: V2C Trydan 7,4 kW con protecciones, manguera de 5 m. V2C Trydan con manguera de 10 metros para plazas alejadas. Fox ESS L07 7,3 kW con cable. Con toma (socket): V2C Trydan 7,4 kW Socket con protecciones. Autel MaxiCharger AC Single 7,4 kW socket. Raedian NEO 7 kW socket con Wi-Fi, RFID y pantalla. Cables Tipo 2: 5 metros y 7,5 metros, trifásicos de 32 A. Preguntas frecuentes ¿Puedo usar el cable que trae el coche en un socket? Si es un cable Tipo 2 a Tipo 2, sí. Ojo: el cable «de emergencia» que trae el coche para enchufe doméstico no vale; ese es otro tipo de dispositivo. ¿Un cable más largo hace que cargue más lento? La diferencia es despreciable en las longitudes habituales. Lo que sí importa es que el cable sea de la corriente adecuada: un cable de 16 A limitará tu carga aunque el equipo dé 32 A. ¿Se puede convertir un cargador con cable en socket? No. Es una característica del equipo, no un accesorio. Por eso conviene decidirlo bien antes de comprar. ¿Cuál dura más? El equipo dura lo mismo. Lo que cambia es que en el socket el elemento que se desgasta es sustituible por tu cuenta. Conclusión En un garaje privado con un solo coche, el cargador con cable gana por comodidad. En cualquier situación con exposición, varios usuarios o dudas sobre la longitud, el socket gana porque convierte la parte que más sufre en un consumible que puedes cambiar tú mismo.

7,4, 11 o 22 kW: qué potencia de cargador necesitas realmente

Policharger NW-T23F |

Es la primera cifra que mira todo el mundo al comparar cargadores, y la que más veces lleva a comprar de más. La intuición dice que más potencia es mejor. La realidad es que en la mayoría de casas españolas, la potencia del cargador no es lo que decide cuánto tarda tu coche en cargar. Hay tres topes distintos y el que manda es siempre el más bajo de los tres. Los tres topes Tope 1: tu suministro eléctrico Si tu vivienda es monofásica —la inmensa mayoría en España— el máximo físico son 7,4 kW (32 A a 230 V). Da igual el cargador que compres: no hay más. Si es trifásica, puedes llegar a 11 kW (16 A por fase) o 22 kW (32 A por fase). Tope 2: tu potencia contratada Aunque el suministro admita 22 kW, no puedes consumir más de lo contratado. Con 5,75 kW contratados, un cargador de 22 kW funcionará como uno de 5 kW en el mejor de los casos. Ver qué potencia contratada necesito. Tope 3: el cargador de a bordo del coche El que casi nadie mira. El cargador está dentro del vehículo, y su capacidad en corriente alterna es la que es. Muchos coches admiten 7,4 kW monofásicos u 11 kW trifásicos; muy pocos admiten 22 kW en alterna. Poner un cargador de 22 kW a un coche que admite 11 no acelera nada. Es como poner una manguera de bombero en un grifo doméstico. La tabla que resuelve la decisión Tu situación Cargador recomendado Por qué Vivienda monofásica (la mayoría) 7,4 kW Es el máximo posible. Más potencia no se puede usar. Trifásica y coche que admite 11 kW 11 kW Aprovechas todo lo que da el coche. Trifásica y coche que admite 22 kW en AC 22 kW Caso poco frecuente, pero existe. Trifásica, coche de 11 kW, pero dos vehículos 22 kW con reparto El equipo reparte entre dos coches. Híbrido enchufable 7,4 kW Sobra, pero deja margen para el coche siguiente. Cuánto tiempo ganas de verdad Para una batería de 60 kWh, cargando de vacío a lleno: 7,4 kW: unas 8 horas. 11 kW: unas 5 horas y media. 22 kW: unas 2 horas y 45 minutos. Ahora la pregunta importante: ¿tu coche está enchufado menos de ocho horas por la noche? Si la respuesta es no, los 11 o los 22 kW no te ahorran nada. El coche está lleno a las 6 de la mañana en los tres casos. La potencia alta empieza a tener sentido cuando el tiempo de conexión es corto: un negocio con rotación de clientes, una flota que carga entre turnos, un coche que solo puedes enchufar tres horas. Lo que sí compra la potencia extra Para ser justos, hay tres ventajas reales de un equipo trifásico aunque no aproveches toda su potencia: Menos sección de cable para la misma potencia, porque la corriente se reparte entre tres fases. En tiradas muy largas esto puede ahorrar dinero de verdad. Ver 6, 10 o 16 mm². Reparto de carga entre fases, que equilibra mejor la instalación. Margen para el futuro: un segundo coche, un cambio de vehículo. El error más caro Comprar un cargador de 22 kW en una vivienda monofásica. El equipo funcionará —en monofásico, a 7,4 kW— pero habrás pagado por una capacidad que la instalación no puede entregar y que solo se aprovecharía cambiando el tipo de suministro. Un caso distinto y legítimo: comprar trifásico porque hay un plan concreto de pasar a suministro trifásico. Ahí sí tiene sentido. Qué instalar en cada caso Monofásica, 7,4 kW: V2C Trydan 7,4 kW con protecciones — protecciones integradas, sin cuadro aparte. Fox ESS L07 7,3 kW — la opción más ajustada de precio. Trifásica, 11 kW: Fox ESS L011 11 kW con cable y Wi-Fi. Star Charge Artemis Basic 11 kW con cable de 5 m. Trifásica, 22 kW: V2C Trydan 22 kW. Raedian NEO 22 kW con cable de 5 m y RFID. Preguntas frecuentes ¿Puedo instalar un cargador de más potencia y limitarlo? Sí, y es lo que se hace habitualmente. Un equipo de 7,4 kW limitado a 16 A funciona perfectamente. Lo que no puedes es superar el límite físico de tu suministro. ¿Cómo sé cuánto admite mi coche en alterna? En la ficha técnica, apartado de carga en corriente alterna. Suele aparecer como «potencia máxima de carga AC» o «cargador de a bordo». ¿Puedo pasar mi vivienda a trifásica? Es una gestión con la distribuidora, y depende de la infraestructura de tu calle y de tu instalación interior. Puede implicar coste y obra. Merece la pena pedir presupuesto antes de comprar un equipo trifásico. ¿Y si tengo placas solares? La potencia del cargador tampoco es el factor limitante ahí: lo que manda es cuánto excedente produces. Ver cargar con excedentes solares. Conclusión Si tu casa es monofásica, tu cargador es de 7,4 kW y no hay más que hablar. Si es trifásica, mira lo que admite tu coche en alterna antes de decidir entre 11 y 22 kW. Y en cualquier caso, con una noche entera de conexión, la diferencia de tiempo entre unos y otros es irrelevante para el uso diario.

El cargador que te da el concesionario, marca por marca: qué trae de verdad cada uno

cargadores para coches eléctricos

Cuando firmas la compra de un coche eléctrico, en algún momento aparece el cargador de la marca. A veces incluido, a veces con descuento, casi siempre presentado como la opción natural: «es el de tu coche, va a ir perfecto». La realidad es más desigual de lo que parece. Bajo la etiqueta del fabricante del coche hay equipos de terceros muy distintos entre sí, y lo que diferencia a unos de otros no es la potencia ni el diseño: es qué falta. Este es el repaso marca por marca, con el detalle que el concesionario no suele dar. Lo que le falta a casi todos Antes de entrar en marcas, tres carencias que se repiten y que explican por qué un cargador «regalado» acaba costando dinero: Protecciones. La mayoría llegan «pelados»: sin magnetotérmico, sin diferencial, sin protector de sobretensiones. Todo eso hay que montarlo aparte en un cuadro, y son entre 4 y 5 módulos que muchas veces no caben en el cuadro existente. Sistema de balanceo. El medidor o la pinza que permite el control dinámico de potencia es casi siempre un accesorio aparte que el concesionario no entrega. Sin él, el cargador no sabe cuánto consume tu casa y hay que dejarlo limitado a una corriente fija. Factura y documentación. Un cargador entregado como parte de la operación del coche muchas veces no viene con factura propia, lo que complica cualquier trámite de ayuda pública y a veces también la garantía. Tesla — Wall Connector Es probablemente el mejor equipo de este grupo, y también el que más malentendidos genera. Es un cargador sólido, con un balanceo muy rápido en respuesta y buen acabado. Lo que hay que saber: No incluye protecciones. Viene el equipo y poco más. Para balanceo necesita el medidor Neurio, con sus pinzas. Se puede alargar el cableado de la pinza bastantes metros sin problema, y la pinza es bidireccional con el sentido invertible por software, así que no hay que desmontarla si se puso al revés. No corta la carga cuando sube el consumo: baja a 6 A. Con potencias contratadas bajas (3,3 o 3,4 kW) eso acaba haciendo saltar el contador. Con el Neurio puedes ver la producción fotovoltaica, pero no cargar exclusivamente con excedentes solares. Si esa es tu prioridad, este no es tu equipo. Lo explicamos en el artículo sobre cargar con excedentes solares. Es compatible con cualquier coche con conector Tipo 2, no solo con Tesla, como contamos en Wall Connector o cargador de otra marca. BMW y Mini — Wallbox de cuarta generación El equipo en sí es un Wallbox con la imagen de BMW. El punto crítico está en el medidor de balanceo, un Inepro PRO2-Mod, que es de los más laboriosos de configurar del mercado. Detalles que marcan la diferencia entre que funcione y que no: El medidor debe medir el 100 % del consumo —vivienda más punto de recarga— pasando por la derivación individual. Si se coloca midiendo solo una parte, el cargador se queda limitado permanentemente a 6 A y el cliente cree que el equipo está averiado. La comunicación va por puertos RS-485 y necesita resistencia de terminación de 120 Ω. Los parámetros concretos dependen del modelo de coche, y hay que consultarlos con la marca. Es un equipo que exige un instalador que lo conozca. Con uno que lo vea por primera vez, la puesta en marcha se puede alargar mucho. Volkswagen, Cupra, Škoda y Audi — Elli Elli es la marca de carga del grupo Volkswagen. Equipo correcto, con control dinámico mediante medidor. El problema práctico habitual: ese medidor es complicado de colocar en centralizaciones de contadores de edificios, que es justo donde vive mucha gente. Y ahí aparece un límite normativo importante que tratamos más abajo. Toyota y Lexus — «HomeCharge», que es un ABB Terra Buen hardware, ABB fabrica bien. Los puntos de fricción: Se configura por Bluetooth, pero la app necesita cobertura móvil. En un garaje comunitario en sótano, eso significa que no se puede poner en marcha allí. La solución es preconfigurarlo antes de bajarlo, o buscar cobertura. Necesita un medidor ABB en carril DIN para el balanceo, que el concesionario no entrega. Los parámetros de comunicación de la versión Toyota no coinciden con los del ABB estándar, así que un medidor comprado por libre puede no comunicar hasta que se ajustan. Škoda y Porsche — los «Connect» de pared Aquí conviene ser directo: varios de estos equipos son, en esencia, un cargador portátil dentro de una carcasa de pared. No tienen balanceo dinámico real; llevan un selector que cambia entre 32 A y 16 A y poco más. Existe incluso la versión pedestal con el portátil alojado dentro. No son malos aparatos, pero no son lo que la mayoría de gente entiende por un punto de recarga fijo, y el precio de catálogo no siempre lo refleja. Stellantis (Peugeot, Citroën, Fiat, Opel, Jeep) — EasyWallbox El equipo tiene mala fama entre instaladores por su proceso de emparejamiento, que falla con frecuencia; la propia aplicación avisa de que puede haber problemas. Un número no menor de clientes acaba usándolo como cargador portátil enchufado a una toma, que era justo lo que no querían. El límite que nadie te cuenta: el medidor en el cuarto de contadores Muchos de estos cargadores necesitan un medidor en carril DIN. La tentación es montarlo en la centralización de contadores del edificio, porque es donde está la medida. No se puede. La centralización de contadores no admite elementos privativos: es un espacio con un uso definido, el medidor ocuparía módulos y además iría sin protección propia. En comunidades donde se inspecciona, esto se sale como defecto. La alternativa correcta es un sistema de medida indirecta con pinza amperimétrica, que no ocupa espacio en la centralización, pero no todos estos equipos lo admiten. Es una de las razones por las que un cargador de marca de coche puede acabar siendo más caro de instalar que uno comprado aparte. Comparativa rápida Marca del

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