Es un problema que ha crecido a la vez que la red de recarga, y del que casi nadie habla al vender una instalación: las mangueras de los puntos de recarga se roban. Cortadas de un tijeretazo, por el cobre.
En algunas ciudades españolas ha habido oleadas de cortes en cargadores públicos y semipúblicos, y la matemática es sencilla: una manguera de sección considerable contiene varios kilos de cobre con valor de mercado inmediato.
Qué se roba y dónde
El objetivo no es el cargador, que es difícil de vender: es el cable.
Los puntos más expuestos, por orden:
- Cargadores públicos y semipúblicos en vía pública o aparcamientos abiertos, especialmente los de acceso libre y sin vigilancia.
- Instalaciones en exterior de empresas y polígonos, fuera del horario laboral.
- Garajes comunitarios con acceso poco controlado, donde entra cualquiera detrás de un coche.
- Canalizaciones con cajas de registro accesibles, que permiten llegar al cable sin tocar el equipo.
Y un dato incómodo que circula entre instaladores: las aplicaciones que mapean puntos de recarga públicos son también, para quien busca cable, un catálogo con direcciones.
Las medidas que sí funcionan
1. Elegir un equipo tipo socket
Es la medida más eficaz y la que menos se piensa. Un cargador sin cable fijo no tiene nada que cortar: el cable lo lleva el usuario en el maletero.
En cualquier instalación con exposición —comunidad de acceso fácil, negocio, exterior— el socket es la configuración correcta por este motivo, además de por los otros que explicamos en cargador con cable o socket.
2. Evitar cajas de registro accesibles
Una caja de registro a la altura de la mano, en una zona común, es una invitación. Siempre que el trazado lo permita:
- Reducir el número de cajas de paso.
- Situarlas a altura o en zonas no accesibles.
- Usar cajas con cierre por tornillo y no de clip.
3. Canalización enterrada o empotrada en los tramos expuestos
Un cable en tubo rígido de acero, empotrado o enterrado, no es un objetivo práctico. El coste adicional es pequeño frente a reponer una tirada completa.
4. Cerraduras distintas en los armarios
Detalle que importa más de lo que parece: la llave estándar de los cuadros eléctricos la tiene mucha gente. Si el cuadro de protecciones del punto de recarga va en un armario con cerradura común, cualquiera con esa llave puede abrirlo.
Poner una cerradura distinta de la de los cuadros generales del edificio es barato y eficaz. Ver armarios y envolventes.
5. Control de acceso al propio cargador
Un lector RFID no impide el robo del cable, pero sí impide el uso no autorizado, que es el otro problema de una plaza comunitaria accesible. Equipos como el Raedian NEO 7 kW lo incluyen de serie a un precio contenido.
6. Iluminación y visibilidad
Un punto bien iluminado y visible desde zonas transitadas es mucho menos atractivo. Y de paso cumple el requisito de iluminación de la ITC-BT-52.
7. Recoger el cable
Un cable colgado en su soporte, recogido, llama menos la atención que uno tirado por el suelo. Un soporte para cable cuesta poco y además evita que el conector se ensucie.
Lo que hay que saber sobre el seguro
La cobertura de un robo de cable o de daños por vandalismo depende de la póliza:
- En una vivienda, puede entrar en el seguro de hogar si el punto de recarga se considera parte de la instalación asegurada. Conviene comunicar a la aseguradora que existe, con su valor.
- En una comunidad, depende de si la instalación es privativa o común, y de lo que cubra la póliza del edificio.
- En un negocio, suele requerir una cobertura específica.
No somos mediadores de seguros: lo que sí es un consejo sólido es preguntarlo por escrito a tu compañía antes de que pase, no después.
Si te ha pasado
- No manipules nada. Un cable cortado puede tener partes accesibles: corta el suministro desde el cuadro antes de acercarte.
- Denuncia. Es necesario para el seguro y para que el problema conste.
- Fotografía el estado antes de tocar nada.
- Llama a un instalador para que revise el equipo: un corte puede haber dañado la electrónica, no solo el cable.
- Aprovecha la reparación para cambiar a socket si el equipo lo permite, o para mejorar la protección del trazado.
Y el vandalismo sin robo
Existe también el daño gratuito: conectores rotos, pantallas rayadas, equipos golpeados. Aquí las medidas son otras:
- Grado IK adecuado del equipo, que es la resistencia a impactos. En zonas accesibles, IK08 o superior.
- Altura de montaje razonable, ni al alcance de un pisotón ni tan alta que sea incómoda.
- Ubicación visible desde zonas de paso.
- Protección frente a golpes de vehículos si está en zona de maniobra.
Preguntas frecuentes
¿Es frecuente en garajes privados de comunidad?
Mucho menos que en instalaciones públicas o en exterior. El riesgo crece cuando el acceso al garaje es fácil.
¿Merece la pena una cámara?
En instalaciones de empresa o comunidades con incidencias, disuade. Ten en cuenta las obligaciones en materia de protección de datos y señalización si vas a instalar videovigilancia en zona común.
¿Puedo asegurar el cable con un candado?
Algunos equipos permiten bloquear el conector cuando no se usa. Ayuda contra el uso no autorizado; contra unas tenazas, poco.
¿El cable es reparable?
En algunos equipos la manguera es sustituible por el servicio técnico; en otros forma conjunto con la electrónica. Es un dato que conviene preguntar antes de comprar.
Conclusión
La forma más eficaz de proteger un punto de recarga expuesto es no darle nada que cortar: un equipo socket, sin cable fijo. A partir de ahí, evitar cajas de registro accesibles, poner una cerradura distinta en el armario y comunicar la instalación a tu aseguradora. Son medidas baratas frente al coste de reponer una tirada de cable.