Policharger: la gama española que resuelve las instalaciones que otros no pueden

Policharger no es la marca más conocida por el público general, pero entre instaladores tiene una reputación sólida. Su argumento no es el diseño ni el marketing: es que resuelve instalaciones donde otros equipos se atascan, y que cuando llamas al servicio técnico te cogen el teléfono. Su gama tiene además una particularidad que la distingue: modelos de doble punto de carga en un solo equipo. La gama, en claro Punto simple con protecciones Policharger NW-SC3F — trifásico 22 kW, socket, con protecciones integradas. 785 € Policharger NW-T23F — trifásico 22 kW con cable y protecciones. 1.110 € Doble punto de carga Aquí está lo diferencial. Un solo equipo con dos conectores, que reparte la potencia entre dos vehículos: NW-DBLSC — doble 7,4 kW, dos tomas socket Tipo 2. 1.145 € NW-DBLT2 — doble 7,4 kW, dos cables Tipo 2. 1.205 € NW-DBLSC3F — doble trifásico 22 kW, dos tomas. 1.189 € NW-DBLT23F — doble trifásico 22 kW, dos cables. 1.289 € NW-DBLT1 — doble 7,4 kW con dos cables Tipo 1. 1.209 € NW-DBLMX — doble 7,4 kW mixto, Tipo 1 + Tipo 2. 1.209 € Ese último es una rareza útil: si en casa conviven un coche antiguo con Tipo 1 y uno moderno con Tipo 2, resuelve ambos con un solo equipo. Lo que hace bien 1. Protecciones dentro Varios modelos incorporan el espacio para las protecciones en la propia carcasa. Eso resuelve el problema del cuadro sin hueco, que es el que trunca la mitad de las instalaciones domésticas. Ver protecciones integradas o cuadro aparte. 2. Impedancia infinita Los modelos actuales incorporan impedancia infinita, lo que significa que no hace falta añadir un dispositivo de rearme por subtensión: el requisito reglamentario de poder rearmar el contador desde la vivienda queda cubierto por el propio equipo. Es un ahorro de módulos y de dinero. Ver impedancia infinita y rearme del contador. Conviene confirmarlo con el número de serie de tu unidad concreta antes de dar la instalación por cerrada. 3. Servicio técnico que responde Es lo que más repiten los instaladores sobre esta marca. En un sector donde varios fabricantes solo atienden por formulario web, tener a alguien al teléfono que conoce el producto vale mucho el día que hay una avería. 4. Balanceo bien resuelto, incluso en configuraciones raras Policharger admite configuraciones que a otros equipos se les atragantan: monofásico en instalación trifásica, medida con varios sensores, integración con fotovoltaica. En instalación trifásica con placas solares, la marca resuelve la medida de la generación con una sola pinza, porque el inversor trifásico produce lo mismo por fase y los excedentes se compensan entre las tres. 5. Pasarelas de cobro Para comunidades y negocios, la marca ofrece integración con terminal de pago configurable en remoto desde su plataforma. Ver cómo cobrar la recarga. Lo que hay que tener en cuenta OCPP. No ha sido históricamente su punto fuerte. Si tu proyecto necesita conectarse a una plataforma de gestión de terceros, confírmalo antes. Para uso doméstico es irrelevante: ver quién necesita OCPP de verdad. Diseño funcional, no bonito. Es un equipo pensado por ingenieros para instaladores. Si buscas un objeto de diseño, no es tu marca. Algunos modelos con protecciones van con tornillos y sin cerradura, lo que en instalaciones comunitarias accesibles conviene valorar. Para quién sí Dos coches en la misma plaza o plazas contiguas: los modelos dobles resuelven con un equipo lo que otros necesitan dos. Ver dos coches eléctricos en casa. Cuadros sin hueco, gracias a las protecciones integradas y a la impedancia infinita. Instalaciones con fotovoltaica, especialmente trifásicas. Quien prioriza el soporte sobre el diseño. Coches con conector Tipo 1, un nicho que casi nadie cubre ya. Preguntas frecuentes ¿Un equipo doble reparte bien la potencia? Sí: gestiona internamente el reparto entre los dos conectores según la potencia disponible. Lo que no hace es multiplicar la potencia de tu instalación. ¿Merece la pena el doble frente a dos equipos en maestro-esclavo? Si las dos plazas están juntas, el doble sale más barato y es una sola instalación. Si están separadas, no llega la manguera y hay que ir a maestro-esclavo. ¿Tiene app? Sí, con la gestión habitual. Como en cualquier equipo, conviene comprobar que se puede configurar también sin ella si el garaje no tiene cobertura. ¿Es una marca española? Sí, de fabricación nacional, lo que en la práctica se traduce en disponibilidad de repuestos y en un servicio técnico accesible. Conclusión Policharger es la marca que eligen los instaladores cuando la instalación tiene alguna complicación: cuadro lleno, dos coches, fotovoltaica trifásica o un Tipo 1 en la familia. No destaca por diseño ni por app, sino por resolver y por responder al teléfono, que a los tres años es exactamente lo que se agradece.
El contador no rearma desde casa: impedancia infinita, medidores de balanceo y contactores

Artículo técnico dirigido a instaladores y a usuarios con conocimientos eléctricos. Hay una avería que no es una avería y que genera visitas de postventa sistemáticamente. El cliente supera la potencia contratada, el contador inteligente corta, y cuando va a rearmar desde el interruptor de control de potencia de su vivienda no pasa nada. Tiene que bajar al cuarto de contadores. Y en un garaje comunitario con el cuarto cerrado, a las once de la noche, eso es un problema serio. La causa está casi siempre en cómo se ha montado el sistema de medida del balanceo dinámico. Y es un fallo que no aparece en ninguna prueba de puesta en marcha, porque solo se manifiesta el día que salta el contador. Cómo rearma un contador inteligente Los contadores actuales, tras un corte por exceso de potencia, no vuelven a dar servicio inmediatamente. Antes comprueban que la instalación del cliente está en condiciones de recibir tensión, y lo hacen midiendo la impedancia aguas abajo. Lo que el contador espera ver es impedancia infinita: es decir, que no hay absolutamente ningún consumo conectado. Esa es la señal de que el usuario ha desconectado cargas y está listo para volver. Si detecta impedancia infinita, rearma. Si detecta cualquier consumo, entiende que la instalación sigue cargada y no rearma. Por eso el reglamento exige que exista un dispositivo que permita rearmar el contador desde la vivienda. En la práctica es el interruptor general del cliente: al abrirlo, la instalación queda a impedancia infinita, el contador lo detecta y restablece. Dónde se rompe la cadena: el medidor de medida directa Aquí está el problema. Cuando el balanceo dinámico se implementa con un medidor de medida directa en carril DIN —del tipo ABB B21, D11, D13, Carlo Gavazzi, Eastron y equivalentes—, ese medidor se conecta de forma que todo el consumo pase por él, y él mismo tiene un pequeño autoconsumo permanente. Ese autoconsumo es minúsculo: unos pocos vatios para alimentar su electrónica y su pantalla. Pero es suficiente para que el contador de la distribuidora nunca llegue a leer impedancia infinita. Y por tanto, nunca rearme, por mucho que el cliente abra su interruptor general. Este comportamiento está confirmado tanto por fabricantes de medidores como por los servicios técnicos de las propias marcas de aparamenta. No es un defecto del medidor: es una consecuencia de conectarlo en un punto donde su consumo queda por delante del interruptor general del cliente. Las cuatro soluciones, ordenadas por sensatez 1. Medida indirecta con toroidal La solución más limpia. En lugar de un medidor por el que pasa toda la corriente, se usa un transformador de intensidad —una pinza amperimétrica o toroidal— que mide sin cortar el conductor. El elemento de medida va alimentado desde el propio circuito del cargador, aguas abajo del interruptor general, así que cuando el cliente abre, todo queda a impedancia infinita. Ventajas adicionales: no ocupa módulos en la centralización, es más barato y no obliga a interrumpir el conductor principal. Es la razón por la que la mayoría de instaladores prefiere la pinza al medidor siempre que el equipo lo permita. 2. Un cargador que ya incorpore impedancia infinita Varios fabricantes han resuelto esto dentro del propio equipo. En los V2C, el elemento que lo hace posible es un puente (jumper) con dos diodos situado junto al conector P4 de la placa. En los modelos Policharger está integrado desde 2025 aproximadamente. Otros fabricantes lo llevan también. Si el cargador lleva impedancia infinita, no hace falta añadir ninguna protección rearmable por subtensión, porque el requisito reglamentario —que el usuario pueda rearmar desde la vivienda— ya está cubierto. Dos avisos prácticos importantes: Los modelos sin protecciones integradas no siempre traen el jumper. Merece la pena llamar al servicio técnico con el número de serie y confirmarlo antes de dar la instalación por cerrada. Ese jumper se pierde con facilidad al desmontar la placa-puerta. Si falta, la placa no enciende y el síntoma parece una avería grave de electrónica. Antes de tramitar una garantía, comprueba que está puesto. 3. Contactor La solución clásica: un contactor que desconecte físicamente el medidor cuando el cliente abre su general. Funciona, pero ocupa unos tres módulos, encarece el cuadro y añade un elemento más que puede fallar. En instalaciones con hueco justo, complica más de lo que resuelve. 4. Protección rearmable por subtensión Un dispositivo de rearme automático que restablece tras el corte. Muchos cuadros preparados para punto de recarga ya lo llevan de serie. Es válido, aunque conviene saber que su función es distinta: no da impedancia infinita, sino que rearma él mismo. El otro motivo por el que el medidor DIN es mala idea en comunidades Aunque el rearme no fuera un problema, hay una segunda razón que en garajes comunitarios es determinante: en la centralización de contadores no se pueden instalar elementos privativos. La centralización tiene un uso definido y no admite aparamenta particular de un vecino. Un medidor de balanceo ocupa dos módulos DIN, va sin protección propia —necesitaría su magnetotérmico, que tampoco cabe ahí— y en las comunidades autónomas donde se inspeccionan las instalaciones esto sale como defecto. Y el cuadro privado del vecino tampoco puede ir en el cuarto de contadores: debe ubicarse en su plaza. Resultado: en un edificio, si el cargador solo admite medida directa por medidor DIN, el instalador se queda sin un sitio legal donde ponerlo. Es un criterio de compra que casi nadie tiene en cuenta hasta que está en obra. Protocolo de comprobación antes de cerrar la instalación Identifica cómo mide el sistema de balanceo: pinza amperimétrica (medida indirecta) o medidor en carril DIN (medida directa). Si es medidor DIN, comprueba de dónde se alimenta. Si su consumo queda aguas arriba del interruptor general del cliente, tienes el problema. Confirma si el cargador tiene impedancia infinita. Llamada al servicio técnico con número de serie. No lo des por hecho por modelo. Haz la prueba real. Es la única que vale: provoca un corte por exceso de potencia