Tarifas de luz para coche eléctrico: qué mirar de verdad antes de cambiar

Cargar el coche en casa puede suponer sumar bastantes kWh al mes a tu factura. Esa cifra hace que la tarifa contratada pase de ser un detalle a ser una de las decisiones que más dinero mueve al cabo del año. Y es también un terreno lleno de ofertas confusas. Estos son los criterios que de verdad importan. Los dos componentes de tu factura Antes de comparar nada, hay que tener claro que pagas dos cosas distintas: El término de potencia: lo que pagas por tener disponible una potencia determinada. Se paga todos los meses, cargues o no. El término de energía: lo que pagas por cada kWh que consumes. Un coche eléctrico aumenta mucho el segundo y, si subes la potencia contratada, también el primero. Ver qué potencia contratada necesito. Los periodos horarios En el suministro doméstico, la energía tiene tres tramos de precio en días laborables: Periodo Cuándo Precio Valle Noches, fines de semana y festivos El más barato Llano Franjas intermedias de días laborables Intermedio Punta Mañana y tarde-noche de días laborables El más caro La conclusión práctica es evidente: carga siempre en valle. Un coche que se enchufa a las once de la noche y carga hasta las siete de la mañana está aprovechando el tramo más barato del día, y los fines de semana el valle dura las 24 horas. Esa es la razón principal por la que cargar en casa sale tan a cuenta frente a la red pública. Los dos periodos de potencia Un detalle que mucha gente ignora: puedes contratar dos potencias distintas, una para punta y otra para valle. Para quien carga el coche por la noche esto es especialmente interesante: puedes mantener una potencia moderada en las horas en que la casa hace vida normal y una potencia más alta en la franja nocturna, que es cuando carga el coche. Merece la pena pedir a tu comercializadora una simulación con las dos combinaciones que estés valorando, porque la cuenta no es inmediata. Tipos de tarifa Precio fijo Pagas lo mismo por kWh durante toda la vigencia del contrato, con sus tramos horarios. Ventaja: previsibilidad. Inconveniente: no aprovechas las bajadas del mercado. Precio indexado El precio sigue al mercado mayorista, con precios distintos cada hora publicados el día anterior. Ventaja: en horas baratas puede ser muy competitivo. Inconveniente: variabilidad, y hay que estar dispuesto a gestionarlo. Para un coche eléctrico, la tarifa indexada es interesante si automatizas la carga para que ocurra en las horas más baratas de cada día. Con un sistema domótico se puede hacer automáticamente: ver Home Assistant y tu punto de recarga. Si no vas a gestionarlo, una tarifa fija con buen precio en valle suele ser más cómoda. Las llamadas «tarifas para coche eléctrico» Varias comercializadoras ofrecen tarifas específicas, normalmente con un precio muy bajo en una franja nocturna concreta. Pueden ser buenas, pero hay que mirar la letra pequeña: ¿Qué precio tiene el resto de horas? A veces el descuento nocturno se compensa encareciendo el día. ¿Hay permanencia? ¿El precio bajo aplica a todo el consumo o solo al del coche? Y si es lo segundo, ¿cómo lo miden? ¿Está condicionado a contratar otros servicios o un cargador concreto? Sobre esto último, conviene revisar lo que contamos en te regalan el cargador con la tarifa de luz. Cómo comparar de forma honesta El error más común es comparar el precio del kWh en valle y quedarse ahí. La comparación correcta: Coge tu consumo real de los últimos doce meses, desglosado por periodos. Tu comercializadora está obligada a dártelo. Añade el consumo estimado del coche. Cálculo rápido: kilómetros al año × consumo del coche por km. Con 15.000 km y 18 kWh/100 km, son 2.700 kWh al año. Asígnalo al periodo en que vas a cargar (valle, si haces las cosas bien). Aplica los precios de cada oferta, incluyendo el término de potencia de los dos periodos. Compara el total anual, no el precio por kWh. Y si tienes placas solares Entra un factor más: la compensación de excedentes. Merece la pena mirar a qué precio te compensan lo que viertes, porque casi siempre es bastante inferior a lo que pagas por comprar. Esa diferencia es exactamente lo que ganas cargando el coche con tus propios excedentes en lugar de verterlos. Ver cargar con placas solares sin batería. Preguntas frecuentes ¿Cuánto me va a subir la factura? Depende de tus kilómetros y de tu tarifa. Con las cifras del ejemplo anterior y cargando en valle, el coste anual de «combustible» de un eléctrico suele ser una fracción de lo que costaría el mismo recorrido en gasolina. Lo desglosamos en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico. ¿Merece la pena un contador separado para el coche? En una vivienda, casi nunca: añade un término de potencia adicional que se paga todos los meses. Tiene sentido en escenarios de reparto entre varios usuarios, como explicamos en cómo cobrar la recarga. ¿Puedo cambiar de tarifa cuando quiera? El cambio de comercializadora es libre, aunque puede haber condiciones de permanencia en algunos contratos. Léelas antes de firmar. ¿Y si mi coche carga de día porque tengo placas? Entonces el periodo horario importa menos y lo que importa es maximizar el autoconsumo. Es un caso distinto y conviene calcularlo aparte. Conclusión La regla que más dinero ahorra es sencilla y no cuesta nada: cargar en periodo valle. A partir de ahí, compara ofertas con tu consumo real anual y no con el precio del kWh aislado, y revisa siempre la letra pequeña de las tarifas «para coche eléctrico», sobre todo qué precio tienen el resto de horas. Este artículo es información general sobre cómo comparar tarifas, no una recomendación de contratación. Las condiciones de cada oferta las fija cada comercializadora.
¿Cuánto consume un cargador cuando no está cargando?

Un punto de recarga está enchufado las 24 horas del día, los 365 días del año, y solo carga unas horas. La pregunta es razonable: ¿cuánto gasta el resto del tiempo? La respuesta tranquiliza, pero conviene conocer también el consumo que sí es significativo y que casi nadie mide: el de la propia carga. El consumo en reposo Un cargador en espera mantiene alimentada su electrónica: la placa de control, la pantalla o el LED, el módulo de comunicaciones y el circuito de medida. Ese consumo está típicamente en el rango de unos pocos vatios. Para poner una referencia orientativa, un consumo permanente de 3 W supone unos 26 kWh al año. Con un precio medio doméstico, hablamos de unos pocos euros anuales. Es comparable al consumo en espera de un router. Es decir: no es una cifra por la que merezca la pena preocuparse, y desde luego no justifica desconectar el cargador del cuadro cada noche. Lo que sí conviene saber La conectividad consume Los equipos con módulo 4G integrado o con wifi permanentemente activa consumen algo más que los que están apagados o solo con Bluetooth. Sigue siendo una cifra pequeña. La pantalla también Los equipos con display permanente consumen algo más que los que tienen solo un LED. Algunos permiten atenuar o apagar la pantalla en reposo, y de paso evitan molestar si el cargador está en un lugar visible. El medidor de balanceo tiene su propio consumo Y aquí hay un dato que tiene una consecuencia técnica importante. Un medidor de medida directa en carril DIN tiene un pequeño autoconsumo permanente que es despreciable en la factura pero no es despreciable para el contador de la distribuidora: es precisamente lo que impide que el contador lea impedancia infinita y rearme tras un corte. Es un problema real y bien documentado que explicamos en el contador no rearma desde casa. El consumo que sí importa: las pérdidas de la carga Aquí está la cifra que de verdad se nota, y que sorprende a mucha gente cuando compara la lectura del cargador con la de su factura. La energía que sale de tu contador no es la misma que entra en la batería del coche. Hay pérdidas en tres sitios: El cable, que disipa energía en forma de calor. Tanto más cuanto más larga y justa sea la instalación. Ver 6, 10 o 16 mm². El cargador de a bordo del coche, que convierte corriente alterna en continua. Es la pérdida principal. La gestión térmica de la batería, que puede activar refrigeración o calefacción durante la carga. El resultado es un rendimiento de carga que en corriente alterna se mueve típicamente en el entorno del 85-92 %, con peores cifras en frío. Es decir: para meter 50 kWh en la batería, tu contador registra unos 55-58 kWh. Esa diferencia es la que explica la discrepancia habitual entre lo que dice el coche, lo que dice el cargador y lo que dice la factura. Ninguno miente: miden en puntos distintos. Cómo reducir las pérdidas Cargar a potencia moderada en lugar de a la mínima. Cargar a 6 A tiene peor rendimiento relativo que hacerlo a 16 o 32 A, porque los consumos fijos del sistema se reparten entre menos energía. Evitar cargar con el coche muy frío si puedes elegir la hora. La gestión térmica consume. Sección de cable adecuada. En instalaciones largas con sección justa, las pérdidas del cable son medibles. ¿Merece la pena desconectar el cargador? No. Los argumentos en contra: El ahorro es de unos pocos euros al año. Un equipo sin alimentación no puede recibir actualizaciones ni ser diagnosticado en remoto. Ver firmware del cargador. Los ciclos de encendido y apagado repetidos no benefician a la electrónica. Y perderías el balanceo y la programación horaria. Si te vas dos meses de casa, desconectarlo desde el cuadro es razonable. Para el día a día, no. Preguntas frecuentes ¿Por qué mi factura marca más kWh de los que dice el cargador? Porque el cargador mide lo que entrega y el contador mide lo que entra, y entre medias hay pérdidas. Una diferencia del 8-15 % es normal. ¿Y por qué el coche dice menos que el cargador? Misma razón, un paso más allá: entre lo que el cargador entrega y lo que llega a la batería está el cargador de a bordo del coche y su rendimiento. ¿Es normal que el cargador esté templado sin cargar? Un poco de calor por la electrónica en reposo es normal. Lo que no es normal es que esté claramente caliente, y menos aún que lo esté el cuadro de protecciones. Si eso ocurre, llama a un profesional: puede ser un problema de apriete, como explicamos en bornas quemadas. ¿Cuánto me cuesta al año tener un cargador instalado? El consumo en reposo, unos pocos euros. El resto del coste es la energía que efectivamente metes al coche, que es lo que compensa frente a repostar. Ver cuánto cuesta cargar un coche eléctrico. Conclusión El consumo en reposo de un punto de recarga es de unos pocos vatios: unos euros al año, y no merece la pena desconectarlo. Lo que sí conviene entender es que entre el contador y la batería se pierde entre un 8 y un 15 % de la energía, y que esa es la razón por la que las tres cifras que miras nunca coinciden.
¿Qué potencia contratada necesito para cargar el coche eléctrico en casa?

Es la primera pregunta que debería hacerse cualquiera que va a instalar un punto de recarga en casa, y es la última que se hace casi todo el mundo. Primero se compra el coche, después el cargador, y solo cuando empieza a saltar la luz aparece la conversación sobre la potencia contratada. La buena noticia es que en la mayoría de casos no hace falta contratar mucha más potencia de la que ya se tiene. La clave está en entender tres números. Los tres números que importan 1. Tu potencia contratada Es el tope que puedes consumir de forma simultánea. Aparece en tu factura en kW. Los valores más habituales en viviendas españolas son 3,45 kW, 4,6 kW, 5,75 kW y 6,9 kW. 2. Lo que consume tu casa mientras cargas La nevera, el router y la iluminación son consumos pequeños. Lo que come potencia de golpe es el horno, la vitrocerámica, el termo eléctrico, el aire acondicionado y la lavadora o el lavavajillas en fase de calentamiento. Cada uno de esos puede pedir entre 1,5 y 2,5 kW. 3. Lo que pide el cargador Un punto de recarga monofásico de 7,4 kW consume exactamente eso: 7,4 kW mientras carga a plena potencia. No es un pico puntual, es un consumo constante durante horas. La cuenta es sencilla: si la suma de lo que consume tu casa y lo que pide el cargador supera tu potencia contratada, salta. Cuánta batería entra en una noche Antes de decidir cuánta potencia necesitas, conviene saber cuánta hace falta de verdad. La mayoría de conductores no necesita cargar de 0 a 100 % cada noche: necesita reponer lo que ha gastado ese día. Potencia de carga Energía en 8 horas Autonomía aproximada recuperada 2,3 kW (10 A) ~18 kWh 90-110 km 3,7 kW (16 A) ~29 kWh 145-175 km 7,4 kW (32 A) ~59 kWh 290-350 km 11 kW (trifásico) ~88 kWh Batería completa en casi cualquier coche Los kilómetros son orientativos: dependen del consumo real de cada coche, que ronda entre 15 y 20 kWh cada 100 km. Pero la conclusión es clara: con 3,7 kW durante ocho horas se cubre de sobra el uso diario de la inmensa mayoría de conductores, que recorren menos de 50 km al día. Las tres estrategias posibles Estrategia A: no tocar nada y usar balanceo dinámico El control dinámico de potencia mide en tiempo real lo que consume la casa y ajusta la carga del coche para que la suma nunca supere lo contratado. Es la solución más elegante y no cuesta ni un euro al mes. Funciona bien a partir de 4,6 kW contratados. Por debajo, el margen que queda para el coche es tan pequeño que el sistema pasa mucho tiempo por debajo de los 6 A mínimos y aparecen los problemas de carga que no reanuda. Estrategia B: subir la potencia contratada El salto que más sentido tiene en la práctica es de 3,45 o 4,6 kW a 5,75 kW. Con 5,75 kW hay margen suficiente para que la casa funcione con normalidad y el coche cargue a una potencia razonable casi toda la noche. Ojo a un detalle importante: la potencia contratada se paga todos los meses del año, cargues o no. Antes de subir, mira en tu factura cuánto cuesta el término de potencia por kW y multiplícalo por doce. Si el coste anual de subir compensa la comodidad, adelante; si no, la estrategia A o C es mejor. Estrategia C: dos periodos de potencia La tarifa doméstica española permite contratar dos potencias distintas: una para el periodo punta (de lunes a viernes, en las franjas de mayor demanda) y otra para el periodo valle (noches, fines de semana y festivos). Es una opción especialmente interesante para quien carga el coche: puedes mantener una potencia baja en punta y una más alta en valle, que es cuando el coche está enchufado. Muchos usuarios de coche eléctrico consiguen así cargar cómodamente sin encarecer mucho la factura. Este planteamiento tiene una implicación que conviene entender: la potencia se paga por cada periodo, así que la cuenta no es inmediata. Merece la pena pedir a tu comercializadora una simulación con las dos potencias que estás valorando. Guía rápida por potencia contratada Potencia contratada ¿Se puede cargar en casa? Recomendación 3,45 kW Sí, con limitaciones importantes Cargador limitado a 10-13 A o subida de potencia. El balanceo lo pasará mal. 4,6 kW Sí Balanceo dinámico bien configurado. Carga real de unos 3,7 kW la mayor parte de la noche. 5,75 kW Sí, cómodamente El punto dulce para la mayoría de viviendas. Balanceo con margen. 6,9 kW o más Sí, sin problema Cargador de 7,4 kW con balanceo, sin apenas limitaciones. Trifásico Sí Opción para 11 o 22 kW. Ver monofásico o trifásico. Los tres errores más frecuentes Comprar un cargador de 22 kW con 4,6 kW contratados. El cargador nunca dará más de lo que la instalación permita. Se paga por una potencia que no se puede usar. Subir la potencia sin comprobar el balanceo. A veces el problema no es la potencia contratada, sino una pinza mal colocada que hace creer al sistema que la casa consume más de lo real. Antes de pagar más cada mes, revisa la configuración. No mirar el límite de la instalación. Contratar más potencia de la que admite tu instalación interior no es posible sin actualizarla. Si tu vivienda es antigua, esto puede implicar una revisión del cuadro y del cableado. Preguntas frecuentes ¿Puedo cambiar la potencia contratada cuando quiera? Puedes solicitarlo a tu comercializadora. Hay condiciones sobre la frecuencia con la que se pueden hacer cambios y en algunos casos se aplican derechos de enganche o de extensión, sobre todo si se sube. Pide el coste exacto por escrito antes de confirmar. ¿Es mejor cargar de noche? En las tarifas con discriminación horaria, el periodo valle (noches, fines de semana y festivos) es notablemente más barato. Además es cuando menos consume la casa, así que el