Tarifas de luz para coche eléctrico: qué mirar de verdad antes de cambiar

Cargador Sungrow 7kW AC007E-01 L1 monofásico Tipo 2

Cargar el coche en casa puede suponer sumar bastantes kWh al mes a tu factura. Esa cifra hace que la tarifa contratada pase de ser un detalle a ser una de las decisiones que más dinero mueve al cabo del año. Y es también un terreno lleno de ofertas confusas. Estos son los criterios que de verdad importan. Los dos componentes de tu factura Antes de comparar nada, hay que tener claro que pagas dos cosas distintas: El término de potencia: lo que pagas por tener disponible una potencia determinada. Se paga todos los meses, cargues o no. El término de energía: lo que pagas por cada kWh que consumes. Un coche eléctrico aumenta mucho el segundo y, si subes la potencia contratada, también el primero. Ver qué potencia contratada necesito. Los periodos horarios En el suministro doméstico, la energía tiene tres tramos de precio en días laborables: Periodo Cuándo Precio Valle Noches, fines de semana y festivos El más barato Llano Franjas intermedias de días laborables Intermedio Punta Mañana y tarde-noche de días laborables El más caro La conclusión práctica es evidente: carga siempre en valle. Un coche que se enchufa a las once de la noche y carga hasta las siete de la mañana está aprovechando el tramo más barato del día, y los fines de semana el valle dura las 24 horas. Esa es la razón principal por la que cargar en casa sale tan a cuenta frente a la red pública. Los dos periodos de potencia Un detalle que mucha gente ignora: puedes contratar dos potencias distintas, una para punta y otra para valle. Para quien carga el coche por la noche esto es especialmente interesante: puedes mantener una potencia moderada en las horas en que la casa hace vida normal y una potencia más alta en la franja nocturna, que es cuando carga el coche. Merece la pena pedir a tu comercializadora una simulación con las dos combinaciones que estés valorando, porque la cuenta no es inmediata. Tipos de tarifa Precio fijo Pagas lo mismo por kWh durante toda la vigencia del contrato, con sus tramos horarios. Ventaja: previsibilidad. Inconveniente: no aprovechas las bajadas del mercado. Precio indexado El precio sigue al mercado mayorista, con precios distintos cada hora publicados el día anterior. Ventaja: en horas baratas puede ser muy competitivo. Inconveniente: variabilidad, y hay que estar dispuesto a gestionarlo. Para un coche eléctrico, la tarifa indexada es interesante si automatizas la carga para que ocurra en las horas más baratas de cada día. Con un sistema domótico se puede hacer automáticamente: ver Home Assistant y tu punto de recarga. Si no vas a gestionarlo, una tarifa fija con buen precio en valle suele ser más cómoda. Las llamadas «tarifas para coche eléctrico» Varias comercializadoras ofrecen tarifas específicas, normalmente con un precio muy bajo en una franja nocturna concreta. Pueden ser buenas, pero hay que mirar la letra pequeña: ¿Qué precio tiene el resto de horas? A veces el descuento nocturno se compensa encareciendo el día. ¿Hay permanencia? ¿El precio bajo aplica a todo el consumo o solo al del coche? Y si es lo segundo, ¿cómo lo miden? ¿Está condicionado a contratar otros servicios o un cargador concreto? Sobre esto último, conviene revisar lo que contamos en te regalan el cargador con la tarifa de luz. Cómo comparar de forma honesta El error más común es comparar el precio del kWh en valle y quedarse ahí. La comparación correcta: Coge tu consumo real de los últimos doce meses, desglosado por periodos. Tu comercializadora está obligada a dártelo. Añade el consumo estimado del coche. Cálculo rápido: kilómetros al año × consumo del coche por km. Con 15.000 km y 18 kWh/100 km, son 2.700 kWh al año. Asígnalo al periodo en que vas a cargar (valle, si haces las cosas bien). Aplica los precios de cada oferta, incluyendo el término de potencia de los dos periodos. Compara el total anual, no el precio por kWh. Y si tienes placas solares Entra un factor más: la compensación de excedentes. Merece la pena mirar a qué precio te compensan lo que viertes, porque casi siempre es bastante inferior a lo que pagas por comprar. Esa diferencia es exactamente lo que ganas cargando el coche con tus propios excedentes en lugar de verterlos. Ver cargar con placas solares sin batería. Preguntas frecuentes ¿Cuánto me va a subir la factura? Depende de tus kilómetros y de tu tarifa. Con las cifras del ejemplo anterior y cargando en valle, el coste anual de «combustible» de un eléctrico suele ser una fracción de lo que costaría el mismo recorrido en gasolina. Lo desglosamos en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico. ¿Merece la pena un contador separado para el coche? En una vivienda, casi nunca: añade un término de potencia adicional que se paga todos los meses. Tiene sentido en escenarios de reparto entre varios usuarios, como explicamos en cómo cobrar la recarga. ¿Puedo cambiar de tarifa cuando quiera? El cambio de comercializadora es libre, aunque puede haber condiciones de permanencia en algunos contratos. Léelas antes de firmar. ¿Y si mi coche carga de día porque tengo placas? Entonces el periodo horario importa menos y lo que importa es maximizar el autoconsumo. Es un caso distinto y conviene calcularlo aparte. Conclusión La regla que más dinero ahorra es sencilla y no cuesta nada: cargar en periodo valle. A partir de ahí, compara ofertas con tu consumo real anual y no con el precio del kWh aislado, y revisa siempre la letra pequeña de las tarifas «para coche eléctrico», sobre todo qué precio tienen el resto de horas. Este artículo es información general sobre cómo comparar tarifas, no una recomendación de contratación. Las condiciones de cada oferta las fija cada comercializadora.

Contacta con Wallbai