¿Cuánto consume un cargador cuando no está cargando?

Un punto de recarga está enchufado las 24 horas del día, los 365 días del año, y solo carga unas horas. La pregunta es razonable: ¿cuánto gasta el resto del tiempo? La respuesta tranquiliza, pero conviene conocer también el consumo que sí es significativo y que casi nadie mide: el de la propia carga. El consumo en reposo Un cargador en espera mantiene alimentada su electrónica: la placa de control, la pantalla o el LED, el módulo de comunicaciones y el circuito de medida. Ese consumo está típicamente en el rango de unos pocos vatios. Para poner una referencia orientativa, un consumo permanente de 3 W supone unos 26 kWh al año. Con un precio medio doméstico, hablamos de unos pocos euros anuales. Es comparable al consumo en espera de un router. Es decir: no es una cifra por la que merezca la pena preocuparse, y desde luego no justifica desconectar el cargador del cuadro cada noche. Lo que sí conviene saber La conectividad consume Los equipos con módulo 4G integrado o con wifi permanentemente activa consumen algo más que los que están apagados o solo con Bluetooth. Sigue siendo una cifra pequeña. La pantalla también Los equipos con display permanente consumen algo más que los que tienen solo un LED. Algunos permiten atenuar o apagar la pantalla en reposo, y de paso evitan molestar si el cargador está en un lugar visible. El medidor de balanceo tiene su propio consumo Y aquí hay un dato que tiene una consecuencia técnica importante. Un medidor de medida directa en carril DIN tiene un pequeño autoconsumo permanente que es despreciable en la factura pero no es despreciable para el contador de la distribuidora: es precisamente lo que impide que el contador lea impedancia infinita y rearme tras un corte. Es un problema real y bien documentado que explicamos en el contador no rearma desde casa. El consumo que sí importa: las pérdidas de la carga Aquí está la cifra que de verdad se nota, y que sorprende a mucha gente cuando compara la lectura del cargador con la de su factura. La energía que sale de tu contador no es la misma que entra en la batería del coche. Hay pérdidas en tres sitios: El cable, que disipa energía en forma de calor. Tanto más cuanto más larga y justa sea la instalación. Ver 6, 10 o 16 mm². El cargador de a bordo del coche, que convierte corriente alterna en continua. Es la pérdida principal. La gestión térmica de la batería, que puede activar refrigeración o calefacción durante la carga. El resultado es un rendimiento de carga que en corriente alterna se mueve típicamente en el entorno del 85-92 %, con peores cifras en frío. Es decir: para meter 50 kWh en la batería, tu contador registra unos 55-58 kWh. Esa diferencia es la que explica la discrepancia habitual entre lo que dice el coche, lo que dice el cargador y lo que dice la factura. Ninguno miente: miden en puntos distintos. Cómo reducir las pérdidas Cargar a potencia moderada en lugar de a la mínima. Cargar a 6 A tiene peor rendimiento relativo que hacerlo a 16 o 32 A, porque los consumos fijos del sistema se reparten entre menos energía. Evitar cargar con el coche muy frío si puedes elegir la hora. La gestión térmica consume. Sección de cable adecuada. En instalaciones largas con sección justa, las pérdidas del cable son medibles. ¿Merece la pena desconectar el cargador? No. Los argumentos en contra: El ahorro es de unos pocos euros al año. Un equipo sin alimentación no puede recibir actualizaciones ni ser diagnosticado en remoto. Ver firmware del cargador. Los ciclos de encendido y apagado repetidos no benefician a la electrónica. Y perderías el balanceo y la programación horaria. Si te vas dos meses de casa, desconectarlo desde el cuadro es razonable. Para el día a día, no. Preguntas frecuentes ¿Por qué mi factura marca más kWh de los que dice el cargador? Porque el cargador mide lo que entrega y el contador mide lo que entra, y entre medias hay pérdidas. Una diferencia del 8-15 % es normal. ¿Y por qué el coche dice menos que el cargador? Misma razón, un paso más allá: entre lo que el cargador entrega y lo que llega a la batería está el cargador de a bordo del coche y su rendimiento. ¿Es normal que el cargador esté templado sin cargar? Un poco de calor por la electrónica en reposo es normal. Lo que no es normal es que esté claramente caliente, y menos aún que lo esté el cuadro de protecciones. Si eso ocurre, llama a un profesional: puede ser un problema de apriete, como explicamos en bornas quemadas. ¿Cuánto me cuesta al año tener un cargador instalado? El consumo en reposo, unos pocos euros. El resto del coste es la energía que efectivamente metes al coche, que es lo que compensa frente a repostar. Ver cuánto cuesta cargar un coche eléctrico. Conclusión El consumo en reposo de un punto de recarga es de unos pocos vatios: unos euros al año, y no merece la pena desconectarlo. Lo que sí conviene entender es que entre el contador y la batería se pierde entre un 8 y un 15 % de la energía, y que esa es la razón por la que las tres cifras que miras nunca coinciden.